"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

domingo, diciembre 30, 2007

FELIZ AÑO NUEVO

Esta fue foto del año pasado


Pero como las cosas se van poniendo cada vez más difíciles, las líneas tienen que ser directamente proporcionales a la situación que se va presentando. Les deseo a todos mis lectores un año lleno de salud, teniendo esto, los demás accesorios se pueden ir logrando con el empeño de uno mismo.

viernes, diciembre 28, 2007

...pero una vez al año dicen que no les hace daño.

Cocínate algo violentamente poético. Algo que espabile al aburrimiento de fin de año. Toma café, permite que altere la química de tu cuerpo. Entusiasta y apasionada, corre el riesgo de hacer algo diferente frente a invitados de los que no conoces sus gustos ni sus debilidades.

Peléate con tus amigos, que todo el año se asustan ante una cabeza de cochino escurriendo manteca. Repudian el cerdo como judíos ortodoxos o musulmanes enardecidos, salen de comulgar y ocultan su paladar ensalivado ante un oloroso puesto de tacos de chorizo. ¿De qué carne quiere su pozole? ¿Pollito o puerco? ¡Ay qué asco me da el cerdo! ¡Yo sólo como carnes blancas!

Hornea una pierna de cerdo. ¿Con salsa chabacana o con salsa extremadamente piruja? ¿Cuántas neuronas se van a encender insólitamente esa noche? Si tú cocinas me friego a lo que me des, ese sería el trato justo. Los reconocimientos ya se acabaron este año, si te vi ni me acuerdo. Si algo mamé de tus pechos habrá sido puro olvido. Ah, que rica te quedó la Coca Cola.

Sí, el de la foto es B. Buford

viernes, diciembre 21, 2007

Cosas que me pasan en el Solsticio.


Me siento, observo y pienso, la Navidad no me sobrecoge, no me conmueve. ¿De dónde vienen todos esos resortes que nos impulsan para hacer lo mismo cada año? Me interrogan en el trabajo sobre que prefiero de regalo: pierna de cerdo o pavo, me extraña que conociéndome tan bien me pregunten eso. De todos modos agradezco la molestia por sentirme importante y poder elegir, discernir, discriminar, distanciar, segregar. Una vez más, sacaré del refrigerador el concierto de grillos almacenado el mes de agosto y lo colocaré como música veraniega de fondo. Masticaré todo el animal de la cabeza a la cola, los ácidos gástricos lo disolverán rápidamente. Imploraré a un poder superior que no haya discusiones, lágrimas, malos entendidos, jetas, galletas quemadas y un buen vino sobre la mesa. Quiero además algo dulce: tamales canarios; rellenos de naranja cubierta, acitrón, higos, pasas güeras, arropados en las cobijas secas de las hojas de maíz. Y así, de la misma manera, quiero ser arropada este Solsticio de Invierno.

Aunque esté sumergida en este ruido meco de grande urbe, encuentro sonidos gratos como las llamadas de los amigos, que me abrazan y me acariñan con su voz. Los amigos ésos que parecen a veces tan lejanos, la añoranza se llena de contento, se desvanece. Más música de esta por favor. Evito desde hace quince días cualquier visita a un supermercado o tienda departamental, el pasito duranguense es más delicioso que oir los villancicos que acompañan a la gente a comprar.

Les dejo este video, lo vi en la red hace unos días y me pareció adecuado para dejarlo como un regalo para estas fechas. En él se conjugan dos manifestaciones del arte que son mis favoritas, la música y la comida. Mayor arte efímero no se puede encontrar. FELICES FIESTAS.

VÉANLO, VÉANLO, VÉANLO, VÉANLO.

jueves, diciembre 20, 2007

Galletas de jengibre

-¿Vas a hacer galletitas de mantequilla?
- Sí claro, pero los moldes navideños tradicionales se van a la basura.










Voy a retomar mi oficio artesanal, ya me compré una tira de hoja de lata, y yo misma voy a cortar y soldar este moldes cachondos para galletas. Me voy a divertir haciendoles caritas de placer a cada monito. Hay que estimular los apetitos.

viernes, diciembre 14, 2007

Si lo conoces lo defiendes.



“Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el alimento”

Códice Florentino, lib. VI, cap. XVII


¿Qué nos hace ser lo que somos? La forma evidente con que nos mostramos, nuestra manera de comportarnos, el lenguaje que usamos, nuestra forma de vestir y nuestra comida. Los pueblos prehispánicos tenían un vínculo muy fuerte con la naturaleza, y al alimento con la vida. De hecho nuestros antepasados creían que no eran nuestros cuerpos los que caminaban, reían, respiraban, sino que lo hacía el propio alimento. Ándele tamalito de amaranto, vaya a subir ese cerro.

La creación del mundo Mesoamericano no se puede explicar sin una planta del maíz, perfectamente representados con sus distintos niveles, desde el inframundo, esa boca devoradora de todo; hasta la unión fecundadora de la superficie terrestre con la poderosa región celeste. El maíz narra el nacimiento de los seres humanos y el comienzo de la vida civilizada al domesticarlo, el ciclo de muerte y resurrección de la planta de maíz.

Todo sabemos (y si no lo saben cultívense) que en el Popol Vuh se cuenta la historia de la creación del hombre, que se buscó hacer la carne del hombre de diversos materiales, muchos fallaron, hasta que finalmente se escogió hacerlo de maíz.

Desde el primer grano de maíz, el teocintle ( el abuelo de maíz que conocemos) hasta las palomitas que nos comemos en el cine, nos encontramos diversas razas, colores, formas y de categorías del maíz. Igual como nosotros, los humanos: morenos, prietos, negros, blancos, amarillos. ¿Puede haber otra planta más paradigmática? Es el suelo de cada lugar, el área ecológica respectiva, lo que les da su sabor y origen a cada grano de maíz, así como a cada uno de nosotros.


Maíz de Cruz Blanca, Ver.

Los otros cereales que han creado grandes culturas: como el arroz o el trigo, han permanecido igual a sus ancentrales semillas de que provienen. No ocurre lo mismo con el maíz, este se ha transformado y regenerado en diversas variedades criollas, una verdadera variedad genética.

Chicomecoatl
Diosa de los alimentos, la primera mujer que hizo tortillas
Con esa diversidad de semillas nativas de maíz que existen en el país, ¿cómo es posible que podamos preservar estas semillas de identidad nacional con la apertura del TLC alimentario? A partir de enero se quitan los aranceles alimentarios y ahora sí se abrirán las puertas de par en par a la introducción del maíz gringo. Para darle definitivamente en la madre al de por sí ya lánguido campo mexicano. No podemos competir para nada con los productos provenientes de Estados Unidos, ni con el apoyo que reciben de su gobierno.

Los recursos económicos con que apoya el gobierno en el campo estadounidense para el cultivo de maíz son de $ 125 dólares anuales por hectárea
Los recursos económicos que apoya el gobierno en el campo mexicano para el cultivo de maíz son de $45 dólares anuales por hectárea

Riego
7.4 hectáreas en USA
0.7 hectáreas en México

Toneladas de maíz por hectárea
8.4 toneladas en USA
2.4 toneladas en México

Ya ni comparo las demás cifras de fertilizante, trabajadores y tractores que nos llevan de ventaja. Otro producto nativo que está en riesgo además del maíz con esta apertura del TLCAN es el frijol.

Si no sabemos de la importancia de las relaciones entre el hombre y el maíz en el contexto de las comunidades rurales tradicionales del país, los recursos genéticos que debemos preservar y la variedad de comida con que este grano acompaña a Las Cocinas de México, nos perderemos en la catedral de la ignorancia, y la poca conciencia que nos queda como mexicanos.

domingo, diciembre 09, 2007

Comidas laboriosas

Hay trabajos en la cocina que son para personas con profunda paciencia y empeño. Limpiar bacalao es uno de ellos. Dedicarse horas a limpiar y deshebrar pieza por pieza. Como dice mi amiga María la colombiana: ES UN CAMELLO. Sería estupendo que lo vendieran perfectamente limpio, sólo sacarlo del paquete y listo. Y es que escoger un buen bacalao en este país es algo de lo que uno se puede enorgullecer o pasarse varios días maldiciendo una decisión equivocada. Aunque como todas las cosas que cuestan trabajo, al momento de comerlo por fin podremos albergar la idea que el esfuerzo valió la pena.

Lo mismo sucede con la limpieza de los romeritos, uta, que lata, siempre lo pienso dos veces a la hora de cocinar esas hierbas. Pero los más laboriosos y por ende los más sabrosos son los huazontles, me gusta quitarles la mayor cantidad de varas largas y gruesas, para que al final, al hacer pequeñas tortitas no tenga que estármelas sacando de la boca. Hace unos días recibí una carta de mi amiga Lourdes de Brasil:

Querida Carmen:

Podrías hacerme 6 tortitas de camarón (seco, claro) y puedes mandarme el resto de un kilo que hayas comprado para hacer consomé. Y comprar romeritos, darles una hervida y congelarlos.
Viene Tania y quería preparar una navidad como la que hubiera hecho mi mami. Romeritos con tortitas de camarón.
Tengo mole, pero no tengo ni romeritos, y el camarón seco de aquí, no es la misma cosa...
Congelar todo en paquetito pequeño y entregar a Felipe que está allá.
si puedes, sería genial.
Grandes besos
Lourdes


Hay que aclarar que mi amiga tiene una red de hormigas cargadoras de este país a Brasil y viceversa. Aunque la mayor intensidad de flujo de mercancías es de aquí pá allá. Si lo sabré yo, que he trasportado todos los ingredientes para que ella preparará en Sao Paulo unos exquisitos chiles en nogada.

Pero no es la única amiga consentida a la que le mando cosas. También a mi amiga Antoinette le doy tortillas hechas a mano, tlacoyos, gorditas, tomatillo verde, moles para llevar a Francia. Así es esto de tener amigas cocineras, ellas valoran con codicia un cargamento de esos.

Pues me puse a prepararle los encargos a Lourdes. Le limpié sus romeritos, le hice las tortitas de camarón, y ya encarrerada en eso de la paciencia que hay que tener con alimentos laboriosos, pues compré bacalao y Gonzalo que está convaleciente me ayudó a limpiarlo todo. Mejor ayuda no podía tener.
Yo feliz porque nada más cociné y listo, ya tenía casi todo picado. Congelé unas bositas para tenerlo listo cuando yo quiera y prepararme unas tortas de bacalao con cerveza. Ahh, salusita.



Por cierto: ¿Ya probaron la cerveza Gallo Dark? Sí, esa cerveza guatemalteca. La verdad yo la descubrí por un amigo de mi amigo Eduardo, en Querétaro. Me dijo que a él le gustaba mucho la Gallo, pero tenía que ser Dark, las otras no estaban tan buenas. Así que un poco desconfiada por ser una cerveza de lata, le acepté una y psss, otro mundo. Tiene un sabor delicioso a malta tostada, oscura, penetrante y buen cuerpo. Tendré que cambiar la materia prima para hacer mis árboles navideños. ¿Se acuerdan el del año pasado?

miércoles, diciembre 05, 2007

La muerte chiquita

Adoro el chocolate, cuando tengo un poco en casa, me entra una sensación ronroneante de satisfacción interior, es un gusto y regusto por sentir ese vacío al atardecer, la necesidad de algo rico y saberme la feliz poseedora de una barra para ese momento. Tiene que ser negro, porque el chocolate con leche desde hace mucho tiempo no me encanta, pero nada de chocolate blanco, que tiene de cacao lo que yo tengo de rubia, a ese, a ese ni lo miro siquiera. Debe ser chocolate oscuro, con un porcentaje bastante alto en cacao, amargo con cuerpo, untuoso. Nomás escribo esto y ya quiero tener entre la lengua uno y esperar a que lentamente se disuelva. Deja una sensación de placer en mí, que tal vez eso es lo que lo hace tan famoso: libera endorfinas. Abundan las historias de los beneficios del chocolate, pero lo que me produce la guardo para la noche.

Descubrí que hay una empresa española Late Chocolate que ha diseñado una sugerente escultura, el consolador Late late. Una chupadita rica se antoja, ahh, y por qué no mejor lo hacen de verdad de chocolate, así hasta a mordidas me lo como. Les dejo la publicidad del video, rica en verdad.


lunes, diciembre 03, 2007

El tiempo y la espera

El libre albedrío de una flor
La vida es un ciclo, comienza y vuelve a empezar. Las hojas de los árboles caen en esta época, como cada año. Y mis suculentas florean y dejan de florear, algunas anualmente y otras veces me regalan dos veces mínimo su generosa belleza, aunque hay algunas que son inconstantes y retrasan mostrarme su dicha, pueden pasar varios años sin que les vuelva a ver su sonrisa floreada. No sé si será el clima, la falta de sol, de fertilizante o simplemente no hay nada en esta vida que les motive a darme su flor.


La Grinch
Otra vez es diciembre y la gente sigue el su batallar automático de hormiga, comprando cosas, llevando y trayendo alguna encomienda sobre su espalda. Antes, me enfadaba muchísimo con esta época. Mi casa helada, el sol que no acude a mi puerta, el tránsito infernal de la ciudad, los villancicos en el super, las colas en los bancos, las comidas de fin de año, los compromisos inevitables-evitables a toda costa, en fin, todas esas cosas que hacen que sepamos que estamos en diciembre.
Algo ha pasado que ya no me fastidio tanto con estas cosas. Asumo que así son. Aunque la verdad una parte de mí, aun quisiera que la navidad fuera como esas mis flores que se niegan a cumplir un ciclo. Lo mejor sería que la navidad se llevará a cabo como las Olimpiadas, una vez cada cuatro años, pero por favor sólo en un país, los demás tendrían tranquilamente a esperar su turno.

Zócalo On Ice
Hoy convencí casi a regañadientes a mi padre a que fuéramos a ver la pista de hielo. Un hombre de casi 86 años no es fácil entusiasmarlo a estas alturas de su vida. Me decía que no deseaba ver lo que habían hecho con su plaza de la Constitución que tanto quería, pero no pudimos ni acercarnos. Se volvió impenetrable el más mínimo vistazo para contemplar la pista. Numerosos comercios en tiendas de campaña que rodean los cuatro lados de la pista: tacos de canasta, ropa de bebe, tortas, pizzas, venta de celulares. Y en los andamios la gente sentada desde ayer para poder ser el espectador envidiable del show que comenzaba a las seis de la tarde. Ni por casualidad nos permitían entrar a mirar aunque fuera parados. Ya no hay lugar, está cerrado. ¿Los patinadores? Ah sí, los micrófonos anunciaron que iba a comenzar el espectáculo, botargas de la Chilindrina, Shrek, Pitufos. Pero tú, él, ustedes, los que van llegando, no podrán entrar. El coro que más se oía era: NO SE VE NI MADRES