"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

miércoles, diciembre 16, 2009

Cuando ese detalle es tan importante

Le dije que yo pensaba en comerme unas tortas de bacalao, pero no para Navidad, sino para la primera posada.

Ese día le pedí que fuera por unos bolillos, pero que no los comprara en Walmart, que saben y son horribles, sino que se trasladara hasta la panadería de la calle de Tacuba y Palma. Allí son crocantemente deliciosos, su corteza no se desprende como si fuera un rompecabezas entre las manos y tienen un toque dulzón bastante adictivo.

Me miró detenidamente sin decir nada por un rato, suspiró y regresó 3 horas después con ellos, sabía muy bien que las distancias no importaban si se trataba de acompañar MI BACALAO con un buen pan.

Lo único que me dijo fue: “Solamente fui porque me acordé la vez que estuvimos esperando 45 minutos en la fila de las tortillas hechas a mano en la ciudad de Cuautla. Yo te pedía que compráramos las que hacen a máquina y no estar parados tanto tiempo soportando el calor. Pero cuando comí la cecina de Yecapixtla con esas tortillas supe porqué”

9 comentarios:

Pilar - Lechuza dijo...

Cuando el producto merece la pena no hay distancia que valga...
un abrazo

Xerófilo dijo...

Hola Carmen:
He releído cinco o seis veces lo que escribes.
Cuando nos platicaste lo de la hechura y confección de las "conchas" comenté sobre tu paciencia.
Ahora veo que además de paciencia se exige abnegación, y un algo de obsesión.
Creo que a estas horas estas a punto de comerte esas tortas, o ya lo hiciste.
Sólo me queda decir que qué bonito que cuentes con tantas cosas.
La verdad es que yo huí del DF en cuanto pude a raíz de eso de que uno puede tardar tres horas en hacer un mandado elemental. Eso, definitivamente, supera mi capacidad de resistencia.
Saludos.
RRS

Capricornio dijo...

Estoy seguro que con ese pan, ese bacalao te los comes en dos bocados.
El paladar y el olfato se sensibilizan cuando de calidad se trata. Es terrible esperar, hacer filas y más con hambre, pero cuando la recompensa es buena, bien ha de valer la espera!

190.arch dijo...

Uy, pues cuando se trata de cosas así, no hay distancia ni espera que valgan!
Vas a hacer también romeros??

Mai dijo...

Para algo bueno hay que ser paciente.
Ya me llegó, y no veas la ilusión y la emoción , no te cuento mas porqué ando liadilla pues tengo a mi sobrino de cuatro meses y estoy de niñera , pero como ya hace una par de días no quería esperar mas para decírtelo , en cuanto lo lea y relea y vea que puedo hacer te cuento, voy a decírselo a Idania y a darle las gracias.
besos y hasta lueguito

Carmen dijo...

Pilar: Así es, y el que sabe sabe. Besitos.

Xerófilo: Como siempre eres muy observador. Efectivamente, esto de ser especialmente exigente en la comida se convierte en una obsesión, pero NUNCA en abnegación.

Planteado así como lo dices tal parece que se requiere de tener madera de mártir para comer bien y compartir conmigo.

Mira no vivo tan lejos de esas calles del Centro Histórico. Además no sé que más puedo haber hecho en el trayecto quien fue a buscar los bolillos. Mi obsesión es tanta que los mandados y las vueltas que uno da en busca de comida siempre son recompenzados.
Tienes razón en cuanto a una vida sencilla y sin tanto rebuscamiento. Pero si en estos momentos cuento con una ciudad que me ofrece tantas cosas pues tengo que aprovechar. Aunque no lo creas ya vendrá proximamente esas carencias y tendré que adaptarme a lo que este a la mano para confeccionar o acompañar algún alimento.
Un abrazo fraterno.

Capricornio: Tú si sabes lo que cualquier espera de ese tipo fructifica.
Saludos.

Cruela: Así es, no, no hago romeritos, no me encantan. Me gusta hacerlos con salsa de jitomate, nada más. No me gustan con mole.

Mai: QUé gusto que ya te llegó, ojalá y luego nos cuentes a todos que has hecho o que te pareció. Besos

Xerófilo dijo...

Apreciadísima Carmen:

Pido disculpas por mi pésima elección de las palabras. Tienes razón, el término "abnegación" fue totalmente erróneo.

Asimismo déjame decirte que jamás se me ha ocurrido pensar que compartir la mesa contigo tenga que ver con un martirio o nada que se asemeje.

Se me ocurre prometerte que la próxima vez leeré 10 veces tu escrito antes de comentar. Puedo hacerlo, pero una cosa es cierta, de todos modos volveré a equivocarme.

Total. Mis disculpas son sinceras.

Saludos
RRS

IDania dijo...

A tí y a los tuyos quiero desearos unas Felices Fiestas y que el 2010 llegue cargado de mucha salud y felicidad.
Nos vemos a la vuelta para seguir compartirendo y disfrutando como hemos hecho hasta ahora.
Con un enorme beso me despido hasta el año que viene!!!!
IDania

Nora dijo...

Carmen, en este aspecto eres como yo, o yo soy como tu! No importan las filas, ni el calor, ni las distancias, con tal de comer de lo bueno, no cualquier pan, no cualquier tortilla. En Monterrey, pura tortilla de maseca... uf las traigo atravesadas! Aqui en Tampico, aunque sean de máquina, Que ricas! me saben a gloria junto con el queso fresco de aquí!

Un abrazo!