"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

jueves, octubre 16, 2008

La diferencia la hace un limón


Hay momentos en la vida, tan buenos… Yo no sé

Escribir una bitácora como ésta en internet es un asunto de emotividad, tiempo disponible y mucho pero mucho descaro. Cuando se conjugan esas tres cosas siempre sale un post. Bueno o malo, interesante, desmadroso o reflexivo. Claro, todo este choro mareador que hago de preámbulo es sólo para decir algo terriblemente exento de modestia y recato: Ah, qué rico me sale cada vez el ceviche de pescado. Es que, caray, cuando se trata de alimentarme, me vuelvo tan obsesiva con los ingredientes, busco las mejores combinaciones, bueno, hasta con las personas que lo comerán, porque desperdiciar tanto talento ante un mal comensal no me gusta. A veces un platillo en especial no es para ciertos individuos. Pero, ¡bendita sea la diversidad, en gustos se rompen géneros y se pierden amigos, sí señor! Así que si el ceviche no es lo suyo, ni pierdan tiempo, váyanse a leer a César Vallejo y déjenme en mi post cevichero.

Los dos años anteriores toda la temporada de calor lo comía casi a diario. En mi casa y en cualquier restaurante que lo tuvieran en la carta. Este año quise descansar y comerlo con menos obsesión. Ya me había olvidado de este pescado crudo y más cuando comienza el otoño. Pero, sucedió que este martes andaba cerca del mercado de San Juan, iba a comprar un pan, como no lo encontré ya iba de salida, cuando descubrí que ya venden ese limón que a nuestros ojos es raro pero, para los gringos y otras personas ése, ése, es lo que ellos conocen por un verdadero limón.

Nuestro limón acidito, excelente para los tacos y demás combinaciones encantadoras, resulta que es sólo una especie de lima ácida pero no es un limón. Es bien sabido que los cítricos son altamente hibridizantes y heterogéneos.
Hay una amplia variedad de limas, toronjas, cidras, naranjas, mandarinas, tangerinas, y así puedo cantarles el barzón de los cítricos bastardos sin que lleguemos a conocer todos. Ese limón grandote y amarillo, es un poco dulce, por supuesto que para acompañar una cecina de Yecapixtla no sirve y da un sabor bien gacho. Ah, pero en cuanto lo vi pensé en hacer un ceviche con ese limón. Y sí, compré sierra, al otro día en la mañana lo puse a macerar con un poco de cebolla, laurel, tomillo y sal de mar, y a las cuatro de la tarde, cuando lo comí, estaba completamente enamorada de mí misma por lo bien que me salió. Qué bueno me quedó. Valió la pena el gasto del limón especial. ¡Qué sabor!, bastó rociarle un buen aceite de oliva, unas galletitas saladas y una salsa de habanero, chile excelente para acompañar el ceviche, (a falta de ají amarillo peruano). Fue algo delicioso y yo, disfrutaba un acto de onanismo refinado, ahhhhh.

Hay momentos en la vida, tan buenos…Yo no sé

9 comentarios:

Alea Reygo dijo...

Me chorrea la boca del antojo...

glaukopis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
glaukopis dijo...

el limòn es lo màximo!! y sip, aqui se conoce como limòn ese grandote amarillo del que hablas (Citrus limon), mientras el limòn que comemos normalmente en Mèxico (Citrus aurantifolia) aqui se conoce como "lime".

En donde vivo el limòn forma parte de una tradiciòn centenaria: fue en esta regiòn que se plantò por la primera vez desde el 1500!...hay por doquier estos bellìsimos arbustos enormes y el perfume de sus flores es delicioso ;)

Ahhh hay una receta en la que se cuecen unos pescaditos que se llaman "bianchetti" (que si no me equivoco son nuestros boquerones) envueltos en hojas de limòn en la parrilla asì no màs, luego los aderezas con limòn aceite de oliva y sal...una delicia!!

uy què choro que te aventè, es tu culpa que hablas de estas cosas :P

Andrea y Pierre dijo...

Que lindo cuando una receta sale bien...que momentos! es que la comida dicen que es una separacion del dia, si...y una alianza, talvez.
en todo caso es un placer compartir una buena comida con gente gourmande.

te mando un beso: este fin de semana me voy a perpignan con amigos que les gusta comer como a mi.
dios!

hay momentos...
besos linda!

andrea

mai dijo...

Casi me caigo cuando leo tu post , después de tantos días haciendo ceviches de todo lo que tengo con mi mexicano particular, atún , lubina , camarones , rape.....y discutiendo encarnizadamente sobre una lima y un limón, que si mi lima no es lima y que si mi limón no sabe a limón y que si la mas ácida de todos soy yo......vas y me avías un ceviche con unos soberbios limones amarillos de los de aquí y me dices que de muerte ...... y ¿ que hago ? pues el lunes sin falta otro ceviche , que se me hace la boca agua sólo de pensarlo y seguiremos discutiendo que me encanta , pero con tus argumentos si me lo permites.

un beso

Carmen dijo...

Irene, qué atinado comentario, pero más la receta, como dice Ale, me hiciste agua la boca con esos boquerones en hoja de lima o limón.
Andrea: Pásala feliz con los tuyos.
Mai: Se bienvenida por estos lados

Anónimo dijo...

Hola hermosa tenia rato que entraba a tu portal interesante todo......
atte tuyo y por siempre
CAMEGATO

ka! dijo...

Confieso que la sierra siempre la he relacionado màs con elceviche, pero hace un unos años en un pueblo allà en oaxaca la comí asada a la leña y hace unos meses en casa de un amigo blogger, guizada "al acuyo"..

Respecto al limón, pos, igual siempre me he quedado con el acidito pa' los tacos y las chelas, pero hay q probar!

Nenis dijo...

me encanto como describes el sentimiento de saborear algo hecho por uno mismo y quedar
.......mmmm pues si...
enamorada de uno mismo jajajaja
conozco ese sentimiento.

mañana en la dieta toca pescado...y? claro puedo comerlo en ceviche!!
estos limones

amarillos....excelentes para preparar el limonchelo