"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

jueves, septiembre 13, 2007

Auto balconeo

¿Han visto esos mares adentro de las botellas? Esos minúsculos universos nostálgicos apresados en el cristal. Siempre me han parecido llenos de un encanto ensoñador.




Lo que traigo a cuento comienza por aquí, sucede que de repente me gusta comprar distintos tipos de chocolates y hacer comparaciones de su calidad, en este mes patrio les tocó a los chocolates con tequila. Compré unos de la marca Turín con Tequila José Cuervo Especial. El chocolate es semi-amargo y esto se agradece porque el relleno de jarabe de tequila es bastante dulce y pega con tubo, aguantan. A estos les puedo dar un ocho en calificación en cuanto a la calidad del chocolate y consistencia del relleno, que no es demasiado espeso y se agradece ese color transparente que podría ser lógico en un chocolate con tequila.


También compre chocolates amargos de La Suiza con Tequila Corralejo, ese de la botellota de vidrio soplado color azul niveína.
Cuando quise sacarlos me llevé una sorpresa, no salían por el cuello de la botella los méndigos chocolates.

-Y ora? ¿Qué hago? ¿Cómo los metieron ahí? Es demasiado estrecha la salida para sacarlos.

Así me la pasé como cinco minutos sacude y sacude los cochinos chocolates, apenas logré aproximar uno en el cuello de la botella y ahí se quedo, atorado sin poder salir.



Como soy una loca atrabancada lo primero que pensé fue romper la hermosa botella. Pero me negué y seguí sacudiendo la botella con el chocolate atorado.

–¿Pues como carajos los metieron?

Fue cuando me acordé de esos barcos hechos por hábiles artesanos que se pasaban horas modelando y construyendo su diminuto velero. De algún modo tenían que haber metido estos chocolates.



Hasta que por fin se me ocurrió levantar el papel opaco que cubría el fondo de la botella y me encontré con esto:

Me dió mucho coraje y a la vez pena mi tontería. Llegue a pensar por un momento que a lo mejor había que sacarlos por abajo, pero un romantisismo idiota me impulsaba a pensar que no, que un hoyo en el fondo de la botella le daría al traste a la misma. A punto estuve de estrellar la botella contra la pared como cuando bautizan un barco.

Pasando a los chocolates, he de decir que me quedo con los primeros, la calidad del chocolate de La Suiza no es tan buena y su relleno es muy espeso y más dulce, además de tener un desagradable color verde. Sólo la espectacular botella es el mayor mérito de estos chocolates y si se los regalan a otros mensos como yo, pues hasta una aventura igual podrán vivir algun día.

No se rían, ¿a poco a ustedes no les pasan pendejadas?

4 comentarios:

Diana dijo...

sí me garantizas esos chocolates de la turín?.. que aquí con mi italian guy los traumas que pasamos con los chocolates mexicanos caray, y es que por aquéllos lugares (italia) no es por nada pero el chocolate es muy bueno, luego cuando le ponen sus avellanas, aquéllo es delicioso y pecador!.
ayer compramos unos en una onda de chocolatería caguengue dizque artesanal, en qro, pinches caros hasta su madre los chocolates, compramos 4.. 4!!.. y gastamos 80 pesos. muy feos, demasiado dulces, raros, tierrosos. y el carlo dando su opinión y yo.. pácatelas!, ya se que esta es la patria del chocolate, pero para chocolateros no servimos!. ya para callarle la boca llegando a la casa le sambutí un triángulo de chocolate morelia, ese si que sabe bueno : )

Pillo dijo...

jajajaja...y si solo sirve la botella que chinga romperla...jajajaja..me rio contigo no de ti mija..no te awites....

Carmen dijo...

Diana: Dije bien claro que le ponía un 8 de calif. no lo olvides. ¿Chocolates buenos en México? Que me avisen dónde para ir. De veras que es de dar pena que no seamos ni siquiera para eso capaces. ¿De dónde es originario el cacao? Pues de la zona del Soconusco, pero para fabricar chocolates somos malos. El mejor chocolate mexicano que he comido lo he comido en Uruapan, un chocolate amargo, poderoso, de cuerpo untuoso, mmmh.
El otro día en una tiendita que parecía joyería en Plaza Loreto me metí a comprar chocolates, pinches chocolate caros, feos y pedorros. Naquever, además de vender unas disque trufas very nice en unos platitos dorados, chale, me creerías que hasta fermentada estaba la trufa por dentro. Y por esa mierda pagué $40.00 A pero eso sí, orgullosamente era chocolate mexicano.

chilangelina dijo...

jojojojo, yo si me rei de ti, sorry...
Carnalita, tenia mucho sin venir a tu changarro, he tenido unas semanas intensisimas, pero orita mismo me pongo al corriente...