"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

martes, mayo 04, 2010

Una receta rica y una historia inconclusa

Me dijo que quería comer algo distinto y que fuera algo fresco para este calor.


Le hice unos pimientos del piquillo rellenos, los sambutí con:
Camarones cocidos que luego mezcle con jitomates deshidratados fritos con ajo y romero. Los piqué y quedó una pasta muy rica. Los pimientos rellenos los acompañe de arroz salvaje y almendras. Todo se sirve en frío.

Eran tantas cosas que quería contarle, darle razones, ventilar mis sentimientos, pero parece que no era el momento. Tenemos una opinión equivocada de cada uno, él se queda con una imagen distinta de mí, y yo creo que ni siquiera lo conozco. Hay una parte que cada uno ha mantenido oculta, para protegerse, para ser otro. Fue por eso que terminamos hablando de temas menos dolorosos y mejor comimos y disfrutamos.
Le conté que el arroz salvaje no es un arroz, es un pasto acuático que crece en la región de los Grandes Lagos, en Canadá. Lo venden en algunos restaurantes pero la mayoría de las veces sólo dan 1 parte de arroz salvaje por 90 partes de arroz común y lo cobran carísimo. Este arroz lo tenía en el congelador, lejos de gorgojos e insectos indeseables. Tenía tanto tiempo de almacenarlo ahí, que son de esas cosas que se mimetizan de tanto verse en el mismo lugar sin que se perciba. Si quieres que nadie se de cuenta dónde está algo, ponlo en donde todo el mundo lo vea, así nadie lo verá..

La almendra la pelé, la piqué y la agregué al arroz salvaje, además de un poco de cilantro y unas cucharaditas de Salsa Lizano. ¿Cuál es la salsa Lizano?, preguntó. No lo quise confundir más y le dije que era como la Salsa Inglesa pero de sabor más rico. De todos modos no la compré aquí, era de Costa Rica.

Así que el arroz salvaje no es arroz, pasa por arroz, se tiene una percepción equivocada de él, es lo que no es. Cuando se cuece parece una diminuta palomita de maíz bien reventada, con una esencia distinta, diferente.

Ingredientes
un frasco de pimientos del piquillo, rellenos de:
1/4 de camarón
jitomates deshidratados en el horno, y luego fritos con ajo y romero

arroz salvaje cocido y luego revuelto con:
almendra pelada y picada muy fino
cilantro picado
salsa Lizano, o salsa Inglesa

17 comentarios:

Gabriela, clavo y canela dijo...

Que pimientos más ricos te han de haber quedado. El arroz salvaje me encanta!
un besote
Gaby

Capricornio dijo...

Tenía ganas de leer algo distinto y fresco entre tanta receta clásica.

No encontré lo que esperaba, era mucho más. Un arroz que no lo era, pero que cumplió de ser perfecto acompañante.
Unos piquillos que se entretejieron en sus charlas, aunque los otros piquillos se rellenaron tanto como el par de estómagos.
Una conversación inconclusa, pero aromatizada con sabores más allá de las fronteras. No sé si será inconclusa, pero es una Cosa Rica.

Sorokin dijo...

Fascinante, Carmen. Los pimientos del piquillo, ¿son de los que vienen en conserva o son naturales? Y el arroz salvaje, acabo de enterarme gracias a tu receta que no es arroz. Ya me parecía a mí muy raro, tan delgadito y tan oscuro.

El otro día me comentaste en mi blog que habías escrito un relato sobre la negra Graciana de Veracruz. Me gustaría leerlo. ¿Cómo puedo encontrarlo?

Claudia Hernández dijo...

Guao, qué rico y original. Lo del arroz salvaje, sí, lo sabía, aunque no sé si es más nutritivo que el arroz mismo, la verdad.

Xerófilo dijo...

Hola Carmen.
Cuando escribes así nunca se si es de a de veras o de a mentiras.
Si es de a mentiras supongo que lo que escribí es un elogio.
No tenía ni idea de lo del arroz salvaje, pero por lo que dices, de todos modos es una gramínea ¿no?
Fíjate que ahí lo gacho es que los Grandes Lagos están bien, pero bien contaminados.
Saludos
RRS
PD. El platillo no sólo se ve bonito, también se nota sabroso.

BRENDA dijo...

Cuánto delicioso color! No he probado el arroz salvaje pero trataré de encontrarlo.
A veces no dejamos salir nuestro "yo", porque el otro no quiere conocerlo. Y entonces surgen las ideas equivocadas, pensamos que es arroz y no lo es. Muy buena alegoría.
Besos Carmen

Ana Segura dijo...

Uy Carmencita, hermanita, cuando vaya a Mejico me voy a poner las botas!!!! Ve preparando la cocina que nos vamos a divertir.
Qué rica la receta y qué bonita decoración.
Un beso guapa!!!
Ana

Prieta dijo...

A través del tiempo el arroz salvaje ha sido tomado por lo que no es. Pero, aunque nunca fue del todo comprendido, siguió alimentando las barrigas de los comensales. Y él, tan claro y salvaje, 1 entre 90... y tan campante como siempre.

Que rico arroz y que ricos chiles!

Andrea dijo...

hola carmen!
estoy un poco perdida pero no olvido las promesas:)

te dejo mi mail me podrias mandar tu nombre y direccion asi te mando la maderita para hacer ñoquis: aca la tengo;

adioscarmela@hotmail.fr

un beso,
an

NORMA RUIZ dijo...

Una receta diferente y deliciosa gracias Carmen por compartirla.

Tienes una manera de escribir que nos dejas en reflexión siempre, saludos cariñosos.

Loladealmeria dijo...

Ese plato entra por los ojos, que explosion de rojos. Y para colmo deben dee satr exquisitos. El relleno de categoria.
Es verdad que el arroz salvaje es caro y va muy mezclado. Nunca se me hubiera ocurrido congelarlo. Hoy he aprendido algo nuevo, ¿ no esa rroz??? que cosas.
Una receta esplendida y suculenta.
Por aqui tambien hace mucho calor.
Bsss almerienses.

IDania dijo...

Carmen, amiga mia,
Te ha quedado una receta estupendísima... En casa nos encantan los pimientos del piquillo.
El arroz salvaje lo he comido poco. Tengo que hacerme a la costumbre de comerlo más a menudo ya que es muy sano.
Besss,
IDania

Mª Ángeles dijo...

Tienes una forma muy original de introducir tus recetas, y todo lo que cuentas es interesante y ameno. Lo haces ameno por cómo lo cuentas.
Me gusta mucho tu blog, no lo conocía y me ha sorprendido gratamente. Me quedaré por aquí, con tu permiso.
Saludos desde Málaga.

Carmen dijo...

Gaby: el arroz salvaje es buenísimo, un beso.

Capricornio: Me agrada que te guste lo diferente, querido. Como puedes ver le doy buen uso a tu salsa tan rica.

Sorokin: son de conserva en frasco, al menos, aquí nunca he visto frescos. El escrito ya te lo envié.

Claudia:Supongo que serán igual, tal vez contenga más fibra y eso aporte otra clase de vitaminas y minerales, además que es distinto el sabor.

Xerófilo: Nunca quieras saber si mis historias son verdaderas o falsas, es mejor disfrutarlas y hacerlas tuyas. Lo que sin lugar a dudas es cierto es que la receta es rica rica rica. El arroz salvaje ha de ser un cereal también, o no sé, yo no soy nutrióloga ni bióloga, y no sé si soy esta que escribe o aquella que sale y consume arroz que no es arroz y que a lo mejor está contaminado y no es de Canadá sino de gringolandia, y que es lo que no es, en fin....

Brenda, qué bueno que le agarraste el punto a la historia, un gusto que regreses por acá.

Ana: Cómo me haces falta hermanita.

Prieta: un beso, saludos.

Andrea: QUé gusto que me vengas a visitar hasta acá. un beso

Gracias Normita: un abrazo cariñoso para ti también.

Lola: Sí es caro, por eso lo mezclan con el otro arroz en los restaurantes, un plato como este te lo venderían carísimo. Y no estaba congelado, yo lo meto al congelador porque ahí no se llena de polilla mis granos. Un gusto que me visites.

Idania: Pues si tienes oportunidad, hay que comerlo más seguido, es tan rico.

Ma.Ángeles: se bienvenida a esta tu casa, celebro que te sientas a gusto y te sea amena. Espero que nos sigamos leyendo.

sol dijo...

Carmen, me encantan los pimientos de piquillo, el relleno que has preparado suena muy sabroso. Hace mucho que no como arroz salvaje,me lo has recordado.
Besos!

pity dijo...

Carmen, piquillos y arroz salvaje entre una conversacion que no acabo de cuajar, suena ben, pero quiza en otra ocasion salen mejor las palabras, de la receta no tengo la menor duda, todo parece delicioso, besitos!

Maru dijo...

Huy amiga

Esto se ve como festín de Dioses. Que ganas de hincarle el diente por lo menos a un coloradito, yumyum

Besos. Marú