"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

lunes, agosto 10, 2009

Seducir, fornicar, comer, morir

Primero. No hay enemigo pequeño y menos una mantis religiosa. Es desafiante y combatiente. Ella me mira molesta e irritada, no le he hecho nada aun y ya está a la defensiva, gira su cabeza y me busca. Es interesante su postura erguida parada en dos patas, parecida a la de un humano. Aquí podría yo hacer alguna proyección antropomórfica y decir que es una guerrera preparándose para una lucha cuerpo a dedos, con sólo el arma de sus púas que están dispuestas a cortar mi desnuda piel. Para evitar que lo haga prefiero azuzarla con una hoja. Podría decir que casi oigo el lenguaje pendenciero que me lanza, de alguna forma acuno dentro de mí pecho la mala vibra que irradia el animal. No debería hacer esto, sin embargo su ímpetu para la pelea me parece tan atrayente.

Segundo. Supongo que por esa seducción también engancha a su pareja. ¿Sabrá el macho que esa voluptuosidad sexual se equipara con su lujurioso apetito? ¿Sabrá el porqué del canibalismo de su compañera? ¿Sabrá el decapitado que de esa forma se prolonga un mejor y más largo espasmo durante el coito? Es así como la mantis además de agresiva y glotona es una sabia concupiscente. Nada mejor para nutrirla que su propia especie. Tal vez debería el macho haberla hecho comer algo antes de sus nupcias o quizá ese es el precio para pagar semejante placer.

Comienza el mito matriarcal y un ciclo de vida en orden extraño: sexo, comida, muerte, reproducción. De tal modo se demuestra que los animales se parecen tanto al hombre que es imposible distinguirlos de este. El deseo y los temores de ambos entrelazados por el seno nutriente y devorador de la madre.

Lo cierto es que me acordé de la leyenda de la Coyolxauhqui. Sería interesante subir a la mantis en una pirámide del Templo Mayor y desde ahí mirarla decapitar a su pareja. Aunque ella no tendrá la intensión de arrojar escalinatas debajo de la gran pirámide a su víctima desmembrada, ella sabe que es mejor aprovechar cada partícula de su enemigo, pata por pata, antena por antena, es que los insectos se aprovechan completitos.

Tercero. ¿Cuándo se ha puesto usted lector a desollar un taco de chapulines de Oaxaca? Extirpar primero el corazón del enemigo ofrecerlo en sacrificio para luego devorarlo. No, ¿verdad? Es mejor comerlos completos, nada más no sean avorazados como lo fui yo el otro día cuando inocentemente iba a degustar por primera vez unos jumiles comprados en el mercado de Cuautla. Llegando a casa de mi amigo Luis calenté una tortilla, le puse salsa y así vivos me los comí. En el pecado iba la penitencia, el sabor de los jumiles nunca es para comerse de a montón como los chapulines, los escamoles o los shagues, no no no, estos animales sólo sirven de aliño. Su sabor es poderosísimo. Parecía que le había dado una mordida a un taco de wasabi (esa pasta verde que te acercan con el sushi). Los jumiles tienen un fuerte sabor como a clavo de olor. Los consejos y las maneras de comerlo me llegaron después. No Carmen, que atrevida eres, solamente se usan cuatro o cinco en un taco, de preferencia acompañados con guacamole o con cecina de Yecapixtla. O de otra manera pueden ser usados como condimento para una salsa molcajeteada. Pero es que ni siquiera se me ocurrió comer primero uno, uno solo para saber que me estaba metiendo a la boca. Ah, quedé escarmentada para no volverlos a comer en muchos años.
Todo esto rollo de insectos tiene un simbolismo y todo esto no es más que un ejercicio para mi clase de hoy. Evitaré hablar de mi experiencia con los jumiles para no ser analizada comparativamente. Por lo pronto me enteré que hay un libro sobre la manera de perder peso antes, durante y después de tener sexo. La mantis seguro que ya lo leyó.



14 comentarios:

Rubas dijo...

Ya había escuchado historias de disgustos similares en aventuras jumileras. Es por eso que es mejor, a veces, 'primero la puntita' para saber de qué se trata. Que para el caso sospecho que es lo que le sucede a las mantis religiosas, viven con toda intensidad la petite morte (la muerte chiquita), ella pensando que quizás alguna vez encuentre al macho que la llene por completo, con la fastidiosa realidad de tener que ir devorando corazones inútiles y ellos ciegos de placer esperando satisfacer un apetito insaciable. Las hembras siempre poderosas, los machos siempre propensos a la tentación de intantes orgásimicos.

Nenis dijo...

hellowwww, gracias por tu visita...
mira que te he dedicado un buen de tiempo, como siempre me pierdo entre tus post y el tiempo se me va...me he reído con eso de los jumis jajajajajaja ande por andar de glotona jajajajaja, en fin, así pasa no? a veces no sabemos las consecuencias que tendrá meternos algo a la boca
Si uste juera tan amable de enviarme al Priv.su dirección o dirección de algun lugar donde enviar algo, con gusto le haría llegar a uste algo de ese chile pasado que me han enviado directitito de Chihuahua, Chihuahua
...dicen que compartir reduce el karma jajajajajaja
un abrazo cargado de LUZ para ti!!!

Lucrecia dijo...

Que video mas macabro, se come su cabeza y el se sigue moviendo sin cabeza!! Es una devoradora ! de... machos?

Carmen dijo...

Lucrecia, no sólo se sigue moviendo, la sigue copulando de lo lindo. Tenga para que se entretenga pues.

Nenis ahorita voy a privado a desnudarme, ja, con tal que sea para recibir un chilepasado directamente desde Chihuahua, juuuuuupiiiiii.

Rubas: Bienvenido al fogón, sí, definitivamente me ganó la gula, me sentí muy macha muy sacalapunta sólo que en este caso fue más mete la pata, qué horror.

ursula dijo...

Qué interesantísima entrada, lo femenino extremo y predador, aunque la verdad no me atreví a ver el vídeo.

Lamento la sua aventura jumilesca, pero agradezco la enseñanza, pa' cuando me los encuentre en algún lugar ya sé cómo comérmelos.

Un abrazote!

Capricornio dijo...

Cuando visité M´xico lo mejor que hice fue morder los gusanitos del mezcal y tequilas.
Quize que se apareciera una venta de chapulines secos o algo, pero no fue. No sé si me hubiese atrevido, pero creo que sí..

El video está genial, me encantan esas cosas de la naturaleza. Hay unas avispas o abejas, que apenas las fecundan ponen los huevos y mueren...imagínate! Sexo antes de morir...algunos humanos se van de esa forma jaja!

Kako dijo...

jajjaj Genial Carmen, ya sabía yo que eras una osada, vaya manera de demostrarlo.
Besos!

190.arch dijo...

En mi vida los he comido, pero si saben a clavo de olor, chula, no sé, uno revuelto con algo más y que no sepa yo que esté, me basta. Y mira tú nomás que tacote que te armaste!!

FeliposoDie dijo...

Gracias por tu comentario en Pulque Nuestro y ps mira puedes agregarme a este correo

albertoelbarto@hotmail.com

Que tengas una excelente semana.

*Marianita* dijo...

pss hay toda una gama de conductas reteinteresantes de los bichos... sobre todo en esos ámbitos. Podríamos decir (y no es broma, así le dicen los etólogos), que el "regalo nupcial" del macho a la hembra mantis es su cabeza!!
hay otros menos atrevidos, que en vez de dar su cuerpo dan otros regalitos que los mismos machos preparan, son COMESTIBLES! O sea, le hacen de cenar a la hembra jajajaa.
Un gusto leerte, como siempre.
Besitos.

Ben dijo...

Yo sé y entiendo que comer bichitos muertos, y algunos aún vivos, es considerado un manjar... pero yo tengo aún mis reservas y me quedo con las carnes más comunes de nuestra sociedad "occidental". Y en cuanto a la mantis, la raza humana se beneficiría mucho si siguieran su ejemplo más a menudo :D

ka! dijo...

Deberíamos hacer una comilona en mi casa de las oaxacas...

Sabes? Pronto tienes que venir, y comer comida de mi tierra...

Jesús dijo...

"Seducir, fornicar, comer, morir" Y el resto es silencio, diría Shakespeare.

Carmen dijo...

Ursula: Atrevete a ver el video, muy ilustrativo y como dice Ben la raza humana se mejoraría si siguieramos su ejemplo.

Capricornio: No sé si así me gustaría morir. Los chapulines son re sabrosos, eso dicen aquí hasta los que no se atreven a comer insectos.

Kako: Pues no, no soy osada, soy más bien aventurera con mi paladar, aunque luego me arrepienta por no probar antes.

Cruela: Así es, hasta foto le tomé antes de comerlo, cuando me iba a imaginar que no me lo acabé completo.

Felipe: gracias por las recomendaciones pulqueras

Mariana: inteligentes esos machos que le llevan regalitos para seguir con su cabeza en su lugar, sin embargo se equipara la acción con las mujeres dragonas y madres educastradoras.

Ben tienes toda la razón.

Ka, ¿pero para que voy a comer comida de tu tierra si no estás en Oaxaca?

Jesús: Me gustó ese remate