"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

viernes, abril 24, 2009

Preservar la belleza

Mi pequeña parcela de egoísmo que se asoma por esta ventana se encuentra feliz, feliz, feliz.
Tengo muchas razones para estarlo.

Además el perfume de mis flores me acompaña esta noche y celebramos los acontecimientos al pie del volcán.

































Son flores de un día, sólo abren de noche, para preservar su belleza y poderlas compartir con mi madre las guardé en el refrigerador.

El resultado fue que se conservaron así por tres días, alegrándome y entregando su aroma cada que abría la puerta.

Y claro, esta cabra loca y aventurera se las comió.

Ricas, extrañas y alucinantes.

Estoy feliz

feliz

y feliz


Celebremos, yo festejo



Estas son las que abrieron el día de hoy.

Defender la alegría
Bajo el volcán











8 comentarios:

Carmen dijo...

¿qué esperaban?

¿Otra aplología más sobre el suceso apocalíptico capitalino?







Nneeeeeeeeeeel, estoy en las nubes y ninguna epidemia me puede bajar de ahí.

Celebremos señores con guuuuuuusto este día de placer tan dichoooooooso.....

glaukopis dijo...

te las comiste????? 'che carmen, que valor!!

esas flores son una maravilla! el simbolo de lo efìmero de la belleza

un bacione ;)

190.arch dijo...

Ya te había dicho: Carmen come-flores!
A qué saben, 'taban buenas?

Juan Carlos Medrano dijo...

Deberías dibujar algo bajo el influjo aromático de esas flores.

Una noche asistí a una especie de evento neo-hippie organizado por un biólogo brasileiro que celebraba eso, precisamente: la flor blanca, blanquísima y enorme, de un cactus raro que tenía en su jardín. Sólo floreaba en la luna llena de mayo.

Me remitiste a ello.
Enhorabuena por tu dicha.
(La "influencia" también me hace los mandados)

Xerófilo dijo...

Hola Carmen:
Gracias por ilustrar tu ocurrencia de "enfriar" las flores que, como ya te había dicho, se me hizo genial.
Comparto la curiosidad de saber a qué sabían, aunque en realidad nos lo dices: "Ricas, extrañas, alucinantes."

Entiendo que le llamas "pitaya amarilla", pero la flor es muy curiosa. Para empezar tiene un pedúnculo muy largo y, por otro lado, la parte femenina y masculina están mucho más separadas que en las biznagas.

Me parece que la autofecundación de la misma flor es más difícil que en la biznaga. Se me hace que el polinizador debe ser una palomilla ¿alguna vez ha fructificado en tu casa? o ni chance porque te las comes.
Qué bonitas fotos. Gracias por compartir.
Saludos
RRS

Gaviota_mx dijo...

Ya casi me animo a comprar una planta que floree, el problema es que mi fobia a los gusanos no me lo permite...es una pena porque las flores son bellísimas y las tuyas lo son mas, porque son tuyas, right?

Suenas tan contenta que casi no importa el por qué, lo contagias hasta acá.

Un abrazo, me acabo de poner al corriente con la lectura de tu blog, que me encanta desde que empecé a leerlo.

ursula dijo...

Ésa es la famosísima reina de noche? Una vez alguien me regaló un piecito, pero no se me enfermó y murió. Qué bellas, gracias por compartirlas.

Carmen dijo...

Así es Irene las cosas buenas y bonitas son bien limitadas, por eso son buenas.
Diana: No te creas, me sentí un poco con miedo, luego hay flores venenosas. Estas estaban deliciosamente perfumadas, las comí crudas.
Juan Carlos: Dibujar bajo los influjos de un perfume, suena lindo pero prefiero mejor escribir bajo los influjos de los recuerdos aromaticos, eso me queda mejor.
Úrsula:Van a venir los espero a los dos. Espero que todo siga mejor por acá.
Xerófilo: Tú y yo ya hicimos un largo diálogo, las flores amarillas que te decía no son estas, son otras.