Primero en Puebla, manzanas, pero no de esas manzanas que vienen de California y de Chile, que todo el año hay en el mercado, nel, esas ni las huelo, es más, ni huelen a nada. Las que les digo son manzanas cochineras que nadie las pela, las ven feo porque están grasientas y ralladas, pero ahhhh, esas manzanitas iluminan mi vida, son las que espero todo el año para comer una y otra y otra, para hacer pasteles con ellas y sobre todo para hacer chiles en nogada.
Segundo en Salamanca, Gto. ¿Quién dice que la vida no vale nada? ¿Qué no pases por ahí porque le duele el recuerdo? Es que José Alfredo no se encontró con unos fabulosos membrillos. Caray es que nadie se condolió de mis pedidos para el cumpleaños, miren nomás en qué fechas los voy encontrando de cuando hice públicos mis deseos. Ahí en una esquina con una vendedora incitadora a la gula de comerlos ¡ya!, luego luego, los vendía preparados con chilito y sal, mhh. El gusto no acabó allí, fuimos por unos tacos de cabeza y bistec, para culminar en un puesto del mercado comiendo una rica pancita. La vida nos da sorpresas.
2 comentarios:
Carmen yo te debo tu cd y no se lo di a mi jefe porque la verdad andaba toda magullada pero voy al DF el 23 y voy a estar todo el fin de, mis abuelos viven por Satelite eso te queda màs cerca?? porfa dime pa dejartelo ahì o en la oficina...ora si lo prometo....un abrazo y que ricos son los membrillos con chilito y sal...
Creo que te voy a llevar a mis proximos viajes...
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