"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

miércoles, diciembre 10, 2008

Un dulce con cariño materno

Hay nombres de platillos de comida que cuando uno los menciona nos provocan una emoción y una necesidad antojadiza por comerlos lo más pronto posible. Sobre todo si nuestros recuerdos rodean ese producto de una atmósfera de sublimación. Son de esos alimentos que guardamos en el baúl entrañable del afecto, del sabor.

Eso me pasa con unas galletas muy sencillas, con ingredientes y colores tan mexicanos que muestran su delicadeza al sólo sacarlas de su envoltura. Además porque tienen un gran arraigo de pertenencia en el lugar donde las venden. Me refiero a las gorditas de la Villa de Guadalupe. Unas pequeñas tortitas de harina de maíz cacahuazintle y azúcar, que se cocen en un minúsculo comal sobre carbón y luego las envuelven en papel de china de colores llamativos.
Cuando uno dice: ¡Vamos a la Villa!, ya sabemos que además de ver a la virgen, toda nuestra mexicanidad la tendremos presente en ese lugar, porque la Guadalupana trasciende más allá de lo religioso. Sabemos también que es Tonantzin, la madre de los mexicanos. Pero además de visitarla uno puede darse el tiempo de comprar un paquete de estas gorditas en los puestos callejeros cercanos.

En el texto del Nican Mopohua, el más antiguo que se registra sobre las apariciones de la virgen de Guadalupe, dice algo así como: “Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre” esa frase está escrita debajo de la imagen de la virgen. (Según mi mamá, que luego le hace a lo nahuatlata lo que realmente dice el Nican Mopohua es: “Acaso no estoy yo aquí que tengo el honor de ser tu madre”) Bueno pues esas palabras de consuelo que según le dice la virgen a Juan Diego las tengo presentes en ese olor dulce del maíz de las gorditas cocinándose y con toda la sutileza de su consistencia deshaciéndose en mi boca. Es como un abrigo cálido y amoroso que me envuelve, igual a un cariño auténtico.

Actualmente afuera de muchas iglesias se encuentran a la venta estas gorditas, resulta imposible que pasen desapercibidas con ese olor y los colores de su envoltura, es una fortuna que se les encuentre en más lugares de venta, pero todos sabemos que no podría haber un alimento más nacional que represente a la virgen del cerro del Tepeyac.


15 comentarios:

glaukopis dijo...

ay esas gorditas!!!!

nunca las he comido ahi en la villa, es màs, nunca he ido a la villa! pero siempre que iba al centro me comparaba unas...esas y cigarros contrabandeados jejeje

ciao bella ;)

BRENDA dijo...

Mmmm... esas gorditas me recuerdan a mi abuelita que nos daba los domingos. Las compraba afuera de una iglesia en el centro de Iztapalapa, de donde era ella.
Dulces recuerdos.

Un abrazo Carmen

Pillo dijo...

Ay Carmen me ha encantado tu post, con tanta ternura, que bonito mija, aquí tambien venden estas gorditas, solo que no las envuelven en papel de china, y nunca he ido a ver a la Virgen de Guadalupe, solo a la de Zapopan, pero si me invitas voy contigo y comemos hasta que nos tengan que rodar...te abrazo mija!

Sor Juanais dijo...

AMO LA SABROSA GLOTONERÍA DE ESTE BLOG.

Anónimo dijo...

Me encantan!! yo las asocio con "salir a pueblear". El sabor, aroma y la envoltura. Saludos, Tú sobrina Cristina.

Akaotome dijo...

ay antojo, ya me volviste a dar... acá las venden pero de harina, cómo chingados no!

Anónimo dijo...

Que bonito está tu post, y con las ganas que tengo de ir a La Villa a ver a la virgen, pero si parecía que estaba oliendo el aroma de las gorditas. Lucrecia.

Carmen dijo...

Irene: ¿Ay m´hija no conoces la Villa pero si conoces los castillos de Alemania y Londres? Óooooorales o sea, no sabes el baño de raza que te has perdido.
Brenda: Te digo es bien maternal el cariño de estas gorditas.
Pillo querida ya sabes que sí estás invitada a ir conmigo a la Villa cuando vengas.
Anaís: Claro, viva la gula y el puente Guadalupe-Reyes
Cris: que gusto saber que andas ahí
Criseida: Con harina, aaaah así no me las imagino, con maíz para que sean bien mexicayolas.

arch190.com dijo...

Qué crees Car, no me gustan.. aaaaaah!
Pero sabes qué, que yo creo que estaban crudas.
Me sabían crudo y a cal.
Pues hoy es el día, mi mamá que es díscola y comparte festivo con la Guadalupana está que se la lleva pifas porque también esta vez las carnitas son para Nuestra Señora y no para ella.. me da mucha risa. Van 3 décadas que oigo la misma queja.

glaukopis dijo...

jajaja

baños de raza? o sea wey! yoooo?? para NA-DA

:P!!

Josefina dijo...

tienen mas nostalgia que canela, cuando las veo me siento niña y recuerdo a mi abuela, ahora que estoy lejos quisiera tener la receta, quizá a mis hijos día, algún también les recuerde su niñez igual que ami

Anónimo dijo...

Saben tan deliciosas. que bueno... cada que puedo compro. Recuerdo que una vez fui con un amigo a Chapultepec y compramos unas. El jamas las habia probado,asi que le invite una y de tanto que le gustaron... se acabo comiendo el paquete el jajaja :D

Carmen dijo...

Tocaya me encanto tu comentario me llego a lo mas profundo de mi corazon. Cuando andes por la Villa nuevamente avisame y prepare para ti unas gorditas especiales les llamamos especiales porque les podemos poner piñon o trocitos de nuez con un toque de Vainilla puedes imaginarte su sabor? Soy la tercera generacion de gorderitas de la Villa, Sé prepararlas!!!

Carmen dijo...

Ayyy, esa Carmen tocaya, ¿quién es? Yo quiero ir a probar esas gorditas.

un saludo, apenas me doy cuenta de este comentario.

Monica dijo...

Ojala pudieras dar la receta... de esas, las de la Villa. Yo vivo en Canada y no se que daria por poder comer unas... mmmm