"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

domingo, abril 27, 2008

La niña que ya no hay en mí


¿¿Qué??
¿Se espera que diga que mi niñez fue la mejor etapa de mi vida?
Naaah
Creo que después que murió mi abuela nunca volví a ser la niña feliz que era entonces. Muchas cosas sucedieron, sobre todo por la comida de pesadilla que me endilgaba mi mamá. Ayyy, ahí comencé a preguntarme porqué había tanta diferencia entre una buena comida y otra. No era posible que entre las mujeres más entrañables de mi familia las cualidades culinarias de ambas estuvieran enfrentadas cada una en un extremo del ring –y ganó la más joven.
Extrañaba los mimos que recibía en la mesa de la abuela y tenía que acostumbrarme a esa mujer que se decía que era mi madre pero que me torturaba como la peor bruja tratando de alimentarme, porque yo, de plano, no comía su comida. Me llenaban de vitaminas para estimular el apetito, de proteína en polvo, licuados, postres a base de huevo, hasta que finalmente, mi mamá se conformaba viéndome comer fruta y leche. De repente también me llevába a comer algunos tacos en la calle o yo me llenaba de chucherías que encontraba en la escuela, que no eran tan nocivas y engordadoras como los Mac Incomibles que comen los niños de hoy en día.

Hasta que aprendí a cocinar y la situación cambió, comencé a encontrarle el gusto a la comida. Comprendí que parte de la madurez depende de aceptar una mayor diversidad de alimentos y platillos al comer. Incluso, no sé que pasó pero la comida que preparaba mi mamá la dejé de ver con tanto rechazo y de vez en cuando le alabé algún guisado.

Como dice Serrat les vamos transmitiendo a nuestros hijos nuestras costumbres y nuestras frustraciones. También nuestras maneras de comer, afortunadamente habemos algunos que decidimos dar el salto, ir más allá y buscar otras maneras diferentes de lo cotidiano.

La canción que les dejo aquí de Yucatán A Go-Go, no es exactamente mi caso, pero si el de otros chamacos que sufren de madres tiranas. Porque al menos la mía, como es campechana me dió mucho puerquito y pescado.


13 comentarios:

Eristarco (Ricardo Garavito) dijo...

Agreguè un link de tu pagina a la mìa, la titulè: Picante peo sabroso porque me gusta Chavela Vargas y me agrada leer tu pagina oyèndola, me hace viajar en sabores e ideas, un amistoso y fraternal abrazo. y Gracias por pasar.

Akaotome dijo...

No sé, Carmen, a mí me intriga todo ese asunto de dónde adquirimos ciertos gustos. Por ejemplo, el sábado fuimos a una catación de tapas y a mis hijos se les antojó, de vista, comer de lo que había, pero lo chistoso es que Diego se picó con el queso gorgonzola!!! quién diría que un niño de año y medio iba a tolerar ese sabor. Por otro lado, Santiago aguanta el picante de una manera asombrosa, y lo que es peor, le gusta y lo identifica y lo pide, jajaja, cómo vamos a disfrutar ese niño y yo los puestos de garnachas, jajajaja.

diana dijo...

mi abuela (la única señora que considero mi abuela) murió cuando yo tenía 11 años, como consecuencia del cáncer en el estómago que se la comía a ella.
me daba de comer cosas que mi madre no me volvió a dar nunca: bolillos remojados en el calillo de los frijoles negros, tortillas remojadas en caldo de pollo, sopa de fideos con mollejas, cocoles de anís con crema, jarros enormes de café negro, entre otras cosas.

Andrea y Pierre dijo...

Hola mujer, siempre un placer leerte!
Es que aprender a hacer es independizarse tambien, no?

me hablas de la infancia y me acuerdo de una de mis canciones preferidas, que escuche en estos dias varias veces en you tube, se llama "aguila negra" es una cancion francesa, interpretada por barbara en frances "se llama l"aigle noir" y en catalan (con traduccion en español) por maria del mar bonet...no te la pierdas, es muy bonita!

un beso: andrea

Carmen dijo...

Ricardo: pues gracias a ti.

Akatome: que lujo tienes en casa, esos si son verdaderos sibaritas latentes, lo demás que te cuenten son puros cuentos. Además con Santiago se puede hablar de tú a tú con reteharto gusto palabras mayores picantes, así si dan ganas de cocinarle. Qué envidia de familia, me cae.

Diana: Bueno, pero ambas sabemos porque tú mamí no te malcrió con esos gustos, ella cuida su salud.

Andrea: Luego con tiempo busco a la María del Mar Bonet. Tenía un chorro que ya no recordaba de su existencia, gracias

*Marianita* dijo...

pos eso de que con la madurez viene la aceptación por diversos sabores.
yo no como jitomate, nononononono y no. ni haciéndome tragar vitaminas, levadura de cerveza, polvos mágicos, ensure, y la traumática emulsión de scott (TERROR EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN).y ni hablar, que no como jitomate, ni aguacate mojado.

y tal vez me pasa al contrario de la historia de mi madre. ella cocina tan rico que no tengo la necesidad de prepararme de comer. pero eso si... cuando andaba xalapeando me sorprendía a mí misma al recordar algunos trucos de ella al cocinar y podía comer decentemente. y en varias ocasiones los amigos envidiaban la receta que por supuesto (siguiendo la tradición familiar) me negaba a darla jajaa.

glaukopis dijo...

jejejeje, si no hubiera sido por mi abuela, no sè de què me habrìa alimentado; mi mamà en la cocina no màs no, ni te cuento las cochinadas que comìa cuando vivìa con ella! mi abuela hace de comer riquìsimo, todo con ingredientes frescos y deliciosos...siempre que voy a Mèxico me dan ganas de no salir de su casa y comer todos los manjares que me prepara, de hecho se prepara un mes antes y me pregunta DIA POR DIA què va a ser lo que voy a querer comer. Extraño a mi abuelita!!

izaskun dijo...

Yo creo que algo así le pasó a mi padre... Su madre cocina fatal y el hombre todo lo que hace lo hace de maravilla...

:D

sirako dijo...

kualkier inzulto o biruz a mi mail:

NTPanther@gmail.com

Venecia de Septiembre dijo...

Hola ! En casa, tanto mi mami como mi abue cocinan muy bien pero hay que reconocer que dado, el ritmo de mi madre, a veces cocina con prisa y a veces se nota mucho. Por el contrario, mi abuela es un recetario andando y todo le sale de re.chu.pe.te !

Desde hace 2 meses queregresé a México le estoy sacando algunas recetas y registrándolas y escreibiéndolas, para la memoria gastronómica de la humanidad!

Pillo dijo...

Mi mamá como la tuya cocina del cocol, aunque tiene sus buenso guisos, pero en si mi mamá se la pasó dandonos de comer muy sano pero muy desabrido, mis dos abuelas viven una es de Tabasco y cocina delicioso, sureño, con frijolitos negros siempre y hace recetas como pan de cazón de no mamar, la otra es de Zacatecas y hace asado de boda con sopa de fideo seca, nopalitos con tortillas echas a mano, dije a mano eh, y bueno un sin fin de platillos echos con hierbas deserticas, ella vive en la ciudad de Mexico ahora, cuando vaya le digo que nos invite a comer ¿saz?

Gaviota_mx dijo...

Jajaja esperaba que la Irenita no hubiera leído tu post.

Las cochinadas que he cocinado son legendarias. Nadie en mi familia me deja olvidarlo. Por eso un día decidí no intentar cocinar más. Mi pobre hija me sobrevivió pero el recuerdo de esas malas comidas nunca se irá.

Sniff

Carmen dijo...

No te apenes gaviotita, así es esto de ser madre, pero seguro que en otras cosas has de ser bien chida madre =0)