"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

miércoles, abril 02, 2008

Da Vinci el cocinero

Estos son hábitos indecorosos que un invitado a la mesa de mi señor Ludovico no debe cultivar

Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.


Tampoco ha de poner la pierna sobre la mesa.

Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento.

No debe poner la cabeza sobre el plato para comer.

No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento.
No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo.

No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa.

Ni utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa.

No ha de tomar la comida de la mesa y ponerla en su bolso o faltriquera para comerla más tarde.
No ha de morder la fruta de la fuente de frutas y después retornar la fruta mordida a esa misma fuente.

No ha de escupir frente a él.

Ni tampoco de lado.

No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa.

No ha de hacer ruidos de bufidos ni se permitirá dar codazos.

No ha de poner los ojos en blanco ni poner caras horribles.

No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientras está conversando.

No ha de hacer figuras modeladas, ni prender fuegos, ni adiestrarse en hacer nudos en la mesa ( a menos que mi señor así se lo pida).

No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa.

Ni tampoco serpientes ni escarabajos.

No ha de tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en prejuicio de su vecino de mesa ( a menos que el señor así lo requiera).

No ha de cantar, ni hacer discursos, ni vociferar improperios ni tampoco proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama.

No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor)
No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos.

Tampoco ha de prender fuego a sus compañeros mientras permanezca en la mesa.

No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia).

Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.


de Notas de Cocina de Leonardo Da Vinci
Codex Romannoff
Compilación y edición de Shelagh Routh y Jonathan Routh



¿ En cuantas comidas familiares se pierden estas pautas de conducta?

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Para enloquecer de risa, mi estimada Carmen.

Atentamente,
Aniv de la Rev López

glaukopis dijo...

ahhh como extraño cuando mi tio prendìa fuego a mi tia...ahhh...què tiempos aquellos...

pinche gente maleducada...

saludos carmencita!

izaskun dijo...

Se puede eructar? juas juas

guajolota dijo...

¡Qué bueno!

¡Todo lo que uno no debe hacer a la hora de la comida - o mejor dicho todo lo que se "hace"- y no lo había imaginado!
Ya no voy a llevar mis gallinas a las "reunionescomilonas".

Saludos.

Por cierto... ¿Qué tal el reencuentro del post anterior?

Sonia Martín dijo...

Hola Carmen!! Que curioso, coincidimos en otra cosa: yo también tengo ese libro. Lo encontre en Buenos Aires y me encanto la relación de Da Vinci con la cocina. Si tienes más curiosidades así sigue informando, vale? Genial Da Vinci con el gorro . Un abrazo

zugazagoitia dijo...

Válgame Carmen, es una leche entenderte, cada día me cuesta más trabajo comprender lo que pasa por tu cabeza, poco a poco voy abriendo las pistas que colocas en este blog, apenas acabo de entender lo de los huevos y en el post del refrigerador estaba bien oculto lo que traes dentro. Yo opino que mejor canceles el que te dejen mensajes porque lo obvio pasa desapercibido disolviendose en la chavacanería.
Te admiro

diana dijo...

uy, tantas restricciones!
entonces pa' que jodidos se va a juntar uno a comer??

Andrea y Pierre dijo...

Muy divertido mujer! pero yo siempre ando robandole comida del plato a Pierre sin su consentimiento tacito...
sino, yo estaba leyendo un libro que contaba que en los paises del este, antes el anfitrion ponia mozos al lado de las mesas y abajo de las mesas, y cuando los invitados no querian tomar mas vodka (porque ya estaban un poquin borrachos) y escondian el la copa abajo de la mesa, ahi...el mozo de abajo de la mesa le dejaba la copa plena de nuevo...
te mando un beso!

Carmen dijo...

Aniv de la Rev: Pues saca un cuento.
Glaukopis: A mí me prendieron fuego.
Izaskun: Eructar o pedorrearse.
Guajolota: Si lees los comentarios de abajo te enteraras de como me fue.
Sonia: Bienvenida, echale un ojo a todo el blog que está lleno de las mismas curiosidades.
Iñaki: La que no entiende nada soy yo. Cuando censuras serás censurado,¿no será que ya te estás volviendo viejo?
Diana: ¿Y que tal si nos reunimos a comer nomás por puro placer al paladar?
Andrea: ¡Qué añoranza de esas fiestas!, esos si eran buenos anfitriones

Pillo dijo...

jajajajajajaja..por lo que veo te fue medio mal el otro día...ay no, como reí, es tragicomico, me encantó el de enjuagar sus cubiertos en la vestimenta del vecino y sobre el de los animales yo todavía le falto a esa regla con La Menta q siempre se echa abajo de la mesa.....buenisimo, deberías publicar otro más...

Definitivo no te conocian porque ni pensar en lo demás con tus guisos deliciosos, ni cabeza hubieran tenido, solo para comer, como debe ser!!

El TITO dijo...

Confieso que he pecado... pero es que a mi nunca nadie me dijo eso de no prenderle fuego a los compañeros de la mesa.. sorry

chilangelina dijo...

Carmela!! Esto es un hallazgo, que tesoro.
OK, dejare de conspirar en la mesa, pero lo que me va a costar trabajo es no madrearme a la servidumbre.




(Palabra verificadora: fefupuam. Dios mio)

Anónimo dijo...

camen tu olor es magico

atte camegato