"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

domingo, noviembre 11, 2007

¿Dónde quedó mi dealer?

¿Ya se dieron un paseo por el Centro Histórico de la ciudad de México? Por las nuevas calles, digo nuevas porque muchas muestran un rostro diferente. Más de veinte años de caminar por allí con ambulantes y ahora el encuentro y la sensación al recorrerlas es absolutamente distinto. Muchos de los vendedores podría apostar que no conocían el color de la fachada de la casa que tenían enfrente, cuando nacieron ya vendían sus padres en la calle y ahora ellos: Generación de la crisis.

En la calle de Corregidora, hasta cuando yo era pequeña había un montón de ambulantes, aunque sea de a “toreros” , jalando sus mercancías ´pá allá y ´pa acá, y ahora que sorpresota me llevé al verlas. Sobre todo una calle que siempre ha estado hasta la madre de gente: Correo Mayor, que tenía otro aspecto; además de que están cambiando el drenaje y el alumbrado público, un buen trecho está en obra.

Correo Mayor, ¿desde cúando que no lo veíamos así?


Moneda, aunque usted no lo crea
a ver ¿que calle es esta?


Estos vendedores fueron más precavidos y dejan huella para saber dónde encontrarlos


Hasta limpia estaba la calle de La Sántísima



Esta es Mesones, ¿la reconocen?

¿Hasta que punto esto es normal? Los valores han cambiado y los derechos de la calle también. Si no encuentro un trabajo, si me han corrido del que tenía, si ya rebaso la edad, ¿De qué  voy a vivir?

Esa es la pregunta que se hacía un señor que hace unos tacos fabulosos en la calle de Victoria y Marroquí, lo mejor de estos tacos como muchas otras taquerías es su salsa molcajeteada y martajada de chiles cuaresmeños bien picosos, nomás de acordarme de ella salivo haciendo un charquito sobre mi compu. Afortunadamente para él, la medida de veto al ambulantaje no comprende esas calles, de la que se salvó el Don y mi paladar. La que si no tuvo suerte fue una mujer que vendía exactamente a espaldas del Palacio Nacional, una señora con unas extrañísimas y originales gorditas de maíz azul martajado de forma triangular, las rellenaba de chicharrón prensado que ella misma sazonaba dándole un toque singular y eran exquisitas. Créanme que hablar de gorditas de maíz es hablar de lugares comunes, sin mayor pena ni gloria, pero cuando menciono estas es porque eran únicas y sabrosísimas. Antes, cuando andaba caminando por esas calles tenía la certeza que podría aguantar tanto regeetón rompiéndome los tímpanos, tantos empujones y bravuconadas de la gente por irme a deleitar de las extrañas gorditas triangulares de maíz martajado. Ahora las calles atrás del zócalo están vacías, sin escándalo, sin ambulantes, alguno que otro vendedor “torero” desafiando y afianzando su poder de venta. Pero la mujer de las gordas ha desaparecido. Quién sabe debajo de que piedra se habrá ido a meter, tampoco sé si los ambulantes regresarán a copar las calles ahora en la vomitiva temporada navideña, sólo sé que cuando voy al centro ya no puedo echarme mis gordas.

9 comentarios:

Diana dijo...

noooooooo!.. y a poco quieres tus ambulantes de regreso carmen??. no hay duda de que si méxico entero es surreal, los chilangos son el colmo del surrealismo!.
y siempre fuiste este fin a querétaro, pa' que vieras a nuestros ambulantes queretanos organizdos?.. jo-jo.. si no fuiste, híjole!, si está a sólo 200 km de tu megalópoli!.

Pillo dijo...

que bonito se ve sin ambulantes..con la pena yo estoy a favor de que los hayan quitado...lo unico que siento son lo de tus gorditas...

pata de perro dijo...

Carmen
En serio, eres un oasis en la red. Pocos toman temas de la comida sea cual sea, como tema principal. Y de la bebida no se diga, leerte es decir "esta mujer si le entra a las buenas cervezas", si, esas qeu saben a malta , a cebada, qeu tienen un buen gradaje, qeu saben a especias.
Me hiciste el dia.
Tambien , como tu, lamento la partida de todos esos ambulantes de la comida, solo los de la comida.
Atte: panza de burro (je, tan acostumbrada estaba a comer en la calle o en fonditas, qeu ya no "me hacia da;o")

glaukopis dijo...

wooooow!

son completamente diferentes esas calles sin ambulantes!! me acuerdo como tenìas que codear por doquier para poder pasar! y què tal en corregidora y en correo mayor!? wow! eso sì, tengo que admitir que las calles se ven preciosas sin ambulantes. No màs cuando anduve en mi etapa hippie-fresa me latìan porque con 100 varos compraba el mundo jajajaja

quièn sabe en donde los habràn metido, en alguna onda tipo plaza meave (o es con la b? nunca supe...) tendrè que recorrer esas calles en enero cuando vaya a mexiquito, serà toda una nueva experiencia! oye, què dices? nos echamos unas gorditas por ahì?

saludishos

Carmen dijo...

Pos nos las echamos Irene, tu me avisas.
Diana la necesidad y la pinche hambre no son para nada surreales.
Pillo no te imaginas lo buenas que eran esas gorditas, yo también lo siento.
Pata de perro:Bienvenida a la mesa-

chilangelina dijo...

Yo no se si quiero a los ambulantes de regreso asi como estaban, pero estando aca me ha entrado una angustia espeluznante: ¿¿donde voy a encontrar el gis chino matacucarachas?? ¿¿y las agujas zapateras?? ¿¿y la cinta "yurex" superadhesivisima??
Igual que tu, a mi tampoco me gusta que me muevan los muebles de lugar, menos cuando no estoy en casa!

Akaotome dijo...

Hay mucho silencio ahí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Necesito ir a verlas con mis propios ojos...

El de-compuesto dijo...

A mí me remuerde la conciencia. La verdad es que, como mencionas, los valores de la calle han cambiado, las calles habían asimilado a los ambulantes como partes de ella, y por tanto no queda claro quién tenga el derecho "legítimos" de las calles.

No he tenido chance de ir al centro aún, pero supongo que a mí que me gustan las caminatas muy aceleradas me será mucho más grato el paseo. Pero vendrá sin duda el extrañamiento. Sé desde ahora que me preguntaré: ¿y el caos ése?, ¿a dónde se habrá ido?

Ēl MăĒśtŖÕ ĶăŖņĬĈēŖo dijo...

Me cae que el Centro HIstérico no es lo mismo sin los ambulantes y el clasico "llevo llevelooooooooooo bara bara bara baraaaaaaaa"


Saludos, esta de huevos tu blog...