"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

miércoles, octubre 24, 2007

La vida de todos los días




La señora Petra Pemex siembra maíz. Toda su cosecha la vende y cuando necesita tortillas, sopes, totopos, palomitas, masa y atole, tiene que comprarlas con sus vecinas. La señor Petra alimenta a una bestia hambrienta que llama marido.

7 comentarios:

Pillo dijo...

Y además el maíz que le venden las vecinas es chafisima.....hasta me caen gordas.....

Sebastián dijo...

No encontraba la sensación hasta que di con la etiqueta; me llevo mis sollozos por doña Petra, dejo mi agradecimiento por tus visitas y comentarios.

zugazagoitia dijo...

Panadera linda: Cada día compruebo que estás bien loquita. Mira que comparar la paraestatal con una mujer sometida, sin gasto, con un marido insaciable por dejarla en la miseria, sólo a ti.

Diana dijo...

el drama de la señora pemex me recuerda el drama de multitud de señoras mexicanas (había escrito todas... es tan triste).

chilangelina dijo...

El marido bestia, las vecinas unas jijas del maiz, y esa Petra que, inocente, no es. Ni a quien echarle la culpa.

Josué Barrera dijo...

Qué chido microrelato!!

Carmen dijo...

Josué, ¿qué milagro?
Viniendo de ti, es un honor.