"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

miércoles, marzo 07, 2007

Yo también hablo, yo también opino

Moronitas, puras moronitas, es lo que recojo de una conversación, más bien de un monólogo. De esos bien subidos en la plataforma de su egoteca particular. Y no es necesario que tenga una cita con un especimen de esos, basta y sobra que suene mi teléfono y conteste, puffff, 15 minutos con la mano pegada a la oreja, cambio de mano y otros 15 minutos en la otra, y yo: "aja", "sí", "a pues que bueno", el monólogo sigue y sigue del otro lado, me humedece con su labia babosa. Mientras, la otra persona ni se entera de su falta de tacto, de lo insensible que es, sólo quiere ser escuchada, ¿por qué siempre me sigue gente así?
Afortunadamente no tengo todo el tiempo ese tipo de llamadas, ni de reuniones, pero cuando me tocan ¡ah que suplicio!, a veces entro en un estado parecido a Homero Simpson, bla, bla, bla, ñame, ñame, ñame en mi cabeza y gracias a dios me desconecto, me voy de paseo, pienso en una chela fria, ahh, con este calor y yo oyendo puras estúpideces, ¿no se cansa? ¿no se da cuenta que desde hace media hora yo casi no he dicho palabra?
Pero si tan rico que es la sinfonía de una conversación, el saber escuchar, compartir los intereses, aprender de la otra persona, un toma y daca de ida y vuelta.

Acabé de leer: El corazón es un cazador solitario, hay un personaje muy querido al que todos se acercan para estar con él. Pero da la casualidad que ese personaje, el señor Singer es un sordomudo,sí, un mudo, bonita la cosa, el interlocutor ideal para este tipo de personas que describo. Con Singer se sueltan a decirle todos los pesares que traen, los sueños, las frustaciones, él los oye y tienen la ventaja que no los va a callar, ni les va a decir: ¿y de mí no te interesa oir algo?, ¿no quieres saber que traigo entre pecho y espalda?. Sí, claro, me identifiqué con él, pero mi caso es distinto. Aclaro: No soy el señor Singer, no soy personaje de novela, no soy sordomuda, carajo, más respeto

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja ja ja, a mi también suele sucederme con algunos personajes. A veces no me explico como no se cansan ellos de mis monosílabos.

Digo, me caen bien, pero luego de diez minutos escuchando exactamente lo mismo, no puedo evitar caer en los monosílabos que se degradan hasta simples murmullos que asienten de manera disimulada.

Por cierto, hoy es el Dia Internacional de la Mujer, Felicidades, porque eres una mujer muy inteligente y muy agradable.

Por aquí seguiré.

Saludos.

O

Sieg-Freiheit dijo...

feliz día de la mujer...
ojalá lo fuera para muchas otras

saludos

Carmen dijo...

Gracias Anónimo por los comentarios, aunque para mí el día de la mujer es como el día de la jirafa o el día de la extraterrestre, ¿qué tan diferentes somos que necesitamos de una celebración?