Las clases se acabaron, a partir de aquí empieza el verdadero rigor, comienza la verdadera disciplina para escribir. Pero sobre todo para leer, porque leer es fervor, es recogimiento, es humildad. Ser un buen lector es lo que cuenta, escribir es pura soberbia y egolatría, es más fácil.
Este pequeño librerito inmediato a mi compu, en este desorden y caos, así terminó mi cabeza y mi ánimo. No sé si aparte es el plus que despues de haber ido a festejar nuestra salida regresé a tomarme con Gonzalo mi botella de ajenjo que por fin me compré, porque nadie me la regaló en mi lista de cumpleaños (véase mes de julio). Se hizo todo el rito del terrón de azúcar y la cucharita, el hada verde provocó una noche de lujuria y una cruda bastante dispareja.
Yo sigo encantada con la segunda lectura de Huckleberry Finn, de verdad que es un libro portentoso, no en valde como dice mi maestra de literatura infantil y juvenil es un libro amado por la crítica y desconocido por el público, es el libro de donde proviene la literatura de Faulkner, de Hemingway, de Eliott y de Salinger. Por lo pronto en lo que digiero todo, voy a tumbarme en una balsa en medio del Misissipi a descansar panza arriba, observando el cielo raso.
Choc Chip Cookies
Hace 12 años.
5 comentarios:
Pues a pesar de toda duda terminamos, llevo anotado tu encargo, sigue como vas. con cariño Alma
Felicidades, querida Carmen,
es sólo venir pa cá que aquí en casa hay varias botellas de ajenjo
l.
Gracias por todo mis desvelados, ¿esa l. eres tú Lourdes?
ahh no lo he leído, pero le juro que me acaban de dar ganas incontenibles de hacerlo.
nos seguimos leyendo.
(luego me dice donde mercó su botellita de ajenjo ji ji ji)
En la Naval, pero también lo venden en la Europea.
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