Mi hermosa madre, haciendo las tortillas a mano para que luego se conviertan en panuchos.
"El nacionalismo a través de la familiar cultura doméstica de la cocina"
Sin ellas ninguna revolución sería posible

Mi hermosa madre, haciendo las tortillas a mano para que luego se conviertan en panuchos.
"El nacionalismo a través de la familiar cultura doméstica de la cocina"
Sin ellas ninguna revolución sería posible

Nuestro limón acidito, excelente para los tacos y demás combinaciones encantadoras, resulta que es sólo una especie de lima ácida pero no es un limón. Es bien sabido que los cítricos son altamente hibridizantes y heterogéneos.
Hay una amplia variedad de limas, toronjas, cidras, naranjas, mandarinas, tangerinas, y así puedo cantarles el barzón de los cítricos bastardos sin que lleguemos a conocer todos. Ese limón grandote y amarillo, es un poco dulce, por supuesto que para acompañar una cecina de Yecapixtla no sirve y da un sabor bien gacho. Ah, pero en cuanto lo vi pensé en hacer un ceviche con ese limón. Y sí, compré sierra, al otro día en la mañana lo puse a macerar con un poco de cebolla, laurel, tomillo y sal de mar, y a las cuatro de la tarde, cuando lo comí, estaba completamente enamorada de mí misma por lo bien que me salió. Qué bueno me quedó. Valió la pena el gasto del limón especial. ¡Qué sabor!, bastó rociarle un buen aceite de oliva, unas galletitas saladas y una salsa de habanero, chile excelente para acompañar el ceviche, (a falta de ají amarillo peruano). Fue algo delicioso y yo, disfrutaba un acto de onanismo refinado, ahhhhh.
Hay momentos en la vida, tan buenos…Yo no sé
¿Perturbadora la foto? Para nada, es un nuevo descubrimiento. Píquenle aquí para enterarse mejor
Para afilar un cuchillo, habrá que limarlo con una lima fina. Nunca se utilizan limas “bastardas”, de grano grueso. Si presenta alguna oxidación rojiza o verdosa tendrá que repasar sus contornos con una “lija de agua”, de esas grises de sílice, con un grano muy delgado, se consiguen fácilmente en las tlapalerías.
Escuchas la fórmula gubernamental: la fuerza bien bruta vs. la fuerza brutísima.
Abres tu alacena, se acabó la inefable y sacrosanta botella Old Parr y también de mezcal zacatecano.
Miras con que simpleza los autos funcionarios eluden el pago de impuesto.
Hay riesgo de una super recesión mundial.
Compras un pinche tinte de Henna para pintarte el pelo y te lo deja igualito que como estaba antes.
Cada día gastas más de lo que recibes.
Miras tu credencial de la Mega Biblioteca. Desde la ventana ves la estructura hueca de algo que alguna vez fue el Museo del Chopo y te preguntas que opciones de cultura quedan en el norte de la ciudad. ¿Hasta cuando señores?
Piensas cómo te sentirías si derrotan a Barack Obama.
En el hospital la incipiente doctora te pregunta tu religión y le contestas: libre pensadora, ella te mira con cara de que no la estás entendiendo, ¿religión?, vuelve a preguntar, la miras, te mira y vuelve a la carga: Le pregunté que religión tiene, no que partido político. Viene la siguiente pregunta: ¿Cuantas parejas sexuales ha tenido?...
Te haces un taco de guacamole, chicharrón, y te lo empujas con un vaso de leche. Una gran cantidad de grasa para promover una hiper secrecion de bilis. El aguacate con su extraordinario sabor, peculiar consistencia, color y su asombrosa versatilidad culinaria, te puede mandar directito a calacas después de una semana haciendo corajes. El aguacate nunca debe faltar en casa.


Y cómo no se va a estar mejor ahí, si tienen un montón de platillos bien sabrosos todos. Son de esas cantinas que se antojan que sigan con la tradición: buenos tragos, buena comida, que de verdad se sienta que " Aquí se está mejor que enfrente", ¿qué mérito tiene comer lechugüita? Por lo pronto pedimos para abrir boca un platón con tenazas de jaiba. Esperabamos que llegaran más amigos, pero como no llegaron entre cinco nos sacrificamos y nos comimos todo. Luego cada uno fuimos pidiendo nuestro platillo principal, puras cosas sabrosas. Pero lo que sí recordaré por siempre fueron sus jaibas rellenas, tan ricas que hacen que se me olviden todas las leyendas negras que conozco en torno a las jaibas. (¿ya saben cómo cuales?) Una jaiba de esas, con esa frescura y sabor la extrañaré siempre.
Dice Gonzalo que hace muchos años, enfrente del panteón había un letrero que decía: Los que están aquí antes estuvieron ahí enfrente. Sin embargo ese cartel ya no está. ¿Alguno de ustedes lo llegó a ver?



Se vacía el elote molido sobre la olla y se mueve constantemente hasta que este cocido




Ahí está la olla tomando forma: elote molido cocido, elote en trozos, elote desgranado, habas, carne de puerco y caldo. Ya que hierva se incorpora el chile molido y sazonado.
Qué malas son las crudas morales, y más aquellas que se sienten a las dos de la tarde y luego cuando cae la noche ya no podemos recuperarnos por completo.
Tengo ante mí, la posibilidad de ser diferente, tomar otro rumbo. No camino por la misma calle, esta ciudad tiene sus recovecos desconcertantes, me vuelvo una sinvergüenza, sé muy bien que no quiero aparentar ser otra que ésta que soy, entro a un lugar: Dónde nadie me conoce, a nadie le intereso, ni me importa el menú.