
Alta traición
No amo mi patria.
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos,
bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
José Emilio Pacheco
José Emilio Pacheco
Siento un relámpago que vibra dentro
convertido en inquietud
en temor
en sal
quema.
Es un caldo toxico
calentándose en la lumbre,
con un componente político y social,
sazonado con corrupción,
tiene trozos de epidemias,
hongos y bacterias flotando.
El caldo apesta a puritita violencia
putrefacta y dolorosa
la cuchara que lo mueve
tiene forma del negocio del desastre,
con legitimidades impuestas.



