miércoles, marzo 12, 2008
Los pájaros no tienen ni la menor idea de lo que llevan en sus alas
domingo, marzo 09, 2008
Las otras versiones
Últimamente mi vida se encuentra con diferencias irreconciliables, todo se vuelve una versión distinta: el cine, el manejo de terapias para el linfedema, la famosa salsa Satay y ya no digamos el nombre de las palomitas de maíz en América Latina.
Va un ejemplo:
Guatemala: Poporopos
Ecuador: Canguil
Venezuela: Cotufas
Uruguay: Pororó
Chile: Cabritas
Cuba: Rositas de Maíz
Brasil: Pipocas
Argentina: Pochoclos
Los nombres se enriquecen con la onomatopeya, y el tupi y guaraní son las mejores lenguas para designarlas, por eso me gusta más pipocas, se siente el reventar del maíz en la boca. PI PO CAS. ¿Por qué decirles palomitas?, más bien son sutiles flores de invierno, que brotaron al calor del deseo glotón.
2. Salsa Satay, si uno busca en internet hay un montón de versiones de esta salsa, puede haber solamente con cacahuate, en otras con crema de cacahuate y en otras con salsa de coco, ninguna es la que buscaba, ni en mis libros ni en revistas. Las brochetas de pollo que hice con la receta que encontré en una revista, preferí tirarla a la basura y comerlas sin ella. ¿Alguien tiene una versión que estime sea recomendable?
3. No puedo creer que el masaje linfático de la enfermera nazi haya sido tan malo y diferente a todas las recomendaciones anteriores que me habían dado. Me quedé desconcertada, triste, no pienso volver. Renté una película y nada que ver con la antigua versión. Al menos tenía la certeza del sabor de las flores reventadas de cereal en mi boca.
lunes, marzo 03, 2008
Cumplimos dos años

Este blog comenzó con varios temas, pero siempre evidenciando lo obvio, mi gusto por la comida y la manera en que veo y me relaciono con los alimentos. Una especie de divertimento inútil que sólo le podía ocurrir a ésta que aporrea las teclas y ahora con una mano vendada dadas las circunstancias. Lo que sí es un hecho es que ya no somos esos mismos seres que comenzaron la aventura, los cambios que quedan en nosotros son evidentes.
Aunque me sigue causando escozor la palabra CREAR que viene en la plantilla del blog para hacer una nueva entrada, porque no estoy creando nada nuevo, simplemente esto es una especie de descaro personal donde comunico mi forma de ver al mundo. Trescientas una entradas en dos años, algunas informales y flojas, algunas con harto coraje, algunas con tristeza, algunas con entusiasmo y deseo de contagio. Dándome tiempos de descanso cuando quiera y de autoedición. Ningún editor me permitiría tantas concesiones. Por eso reconozco que es importante ponderar este día, por las ventajas que tengo de comunicar y dejar que ustedes también lo hagan, así, igual que yo, libremente. Sin edición de sus mensajes, sin filtros, ni mamadas de esas que impiden que estemos a la misma altura, yo desde mi sillita del super y ustedes desde ahi, donde gusten.
Agradezco a todos los que tienen nombre y los anónimos que dejen sus mensajes, pero sobre todo agradezco su compañía al leerme que es el mejor regalo que me puedan dar.
sábado, marzo 01, 2008
Píquenle ahí, para ver esta joyita, yo de tanto verla ya voy aprendiendo.
jueves, febrero 28, 2008
Se solicita muchacho con ganas de trabajar
¿Ves a aquél viejo ciego? además tiene lupus y su mujer lo engaña.
Se me hace que esos tacos que comí ayer eran de caballo.
domingo, febrero 24, 2008
Muele que muele sabores entrañables
Dicen que las mujeres rumiamos fechas, anécdotas, desdichas, odios, uno tras otro, muele que muele en el metate. Que por eso nos va tan bien ese instrumento. Mentira, yo no recuerdo fechas, ni números, ni rostros, sólo sabores y olores. He aprendido que las chigaderas pasadas se deben ir allá mismo.Y cuando digo que no tengo la pericia no estoy minimizando el hecho de usar el metate, pues es un instrumento prehispánico de todos mis respetos. Siempre he querido hacer unos bistecitos de metate con los que me crió mi abuela paterna, que eran motivo de mis primitivas envidias cuando los tenía que compartir con mis primos y hermanas. Esa complacencia antigua y entrañable la privilegiaba sólo para mi hermano y para mí. ¿Acaso ustedes no guardan un recuerdo egoísta de un platillo especial? ¿Por qué compartir ese bocado para paladares rústicos y vulgares que no sabrán valorar? Bueno, pero los bisteces de mi abuela, eran tan celestiales que cualquiera doblaba las rodillas y hacía genuflexiones ante ellos. Pero por desgracia no cualquiera los sabe hacer, aunque parezca sencillo pasar un poco de carne molida previamente especiada por la piedra e ir sacando una pequeña tortilla de carne que se va estirando como acordeón para darle la forma de bistec, es dificilísimo, requiere de una destreza aprendida por años.
Hay que reconocer la magia que poseen estas piedras, porque aunque me propusiera hacer estos bisteces con el rodillo el sabor no sería el mismo. Es como la diferencia abismal que existe entre una salsa de molcajete o una hecha en la licuadora. El poder primitivo de la piedra es la clave de la sazón.Las tortillas y el mole no hubieran sido posibles sin la ayuda de estos instrumentos. Pocas personas hoy en día hacen su mole en el metate, mi hermana Lucre es una de ellas. Pero el toque maestro, el Non Plus Ultra es moler el nixtamal y hacer tortillas con metate, costumbre casi en extinción, si no díganme dónde hay alguién que lo haga para ir a prenderle una veladora a esa mujer. Claro, porque seguro es mujer y una santa abnegada.
En el viaje a Costa Rica, visitando sus museos, descubrí los más rebuscados metates que he visto en mi vida (y eso que los de piedra blanca de Yucatán eran mis favoritos). No podía faltar el ornamento con animales, unos más bellos que otros.

Restaurante Casa Merlos
Victoriano Zepeda # 80
col. Observatorio
5277 4360 y 5516 4017
no acepta ninguna tarjeta de crédito
El nombre de la piedra del metate es metlápil. Según Luis Cabrera en su Diccionario de Aztequismos, su etimología viene a ser metlapilli : el hijo o apéndice del metate; de métlatl y pilli, niño o apéndice.
No confundir con el nombre de la mano del molcajete: tejolote.
jueves, febrero 21, 2008
El mágico sustento

Lo bueno del eclipse de ayer es que algo se reveló: El cambio que hay en mí cuando miro largo rato el cielo. Me emocionó ver a la gente con la cabeza hacia arriba contemplando el cielo tan relajados, tan pacíficos, había una comunión entre el observador (yo), el observado y esa bóveda celeste que mostraba el fenómeno de los astros.
Ese movimiento de cuello al dirigir la vista hacia un objetivo, ese simple reparo que pocas veces al día, a la semana o al mes hacemos hacia el cosmos, ¿por qué nos olvidamos de algo tan imprescindible? Hay que alimentarse de espacio, de nubes, de amaneceres, de puestas de sol, de estrellas, de luna.
Era como si se cumpliera el poema de Sabines : la luna es buena como hipnótico y sedante.
jueves, febrero 14, 2008
¿Qué cosa es el amor?
Gusto sabor gustos
gusto y otra sabor.
Encuentros y desencuentros
dulce, amargo, umami, salado.
Escaso es mi pobre paladar.
Quiero sabores con colores
con tacto craquelado
sobre la propiedad esencial
sabor de gardenia, de pasto recién cortado
gusto de amanecer
gusto entre mi lengua y tu entrepierna
al sabor vino de tu piel
al gusto rechoncho de encontrarte
mis bocas saben y prueban:
picante, ácido, delirante.
viernes, febrero 08, 2008
Los caminos de una empanada no son lo que imaginaba no son lo que yo creíiiiii
Tomo como epígrafe el delicioso tango del brillante Enrique Santos Dicépolo, autor también del conocido tango Cambalache y el peámbulo de A. Brillant Savarin acerca de que el descubrimiento de un nuevo plato hace más en beneficio del género humano que el descubrimiento de una estrella, para hablar de un platillo tan antiguo como la historia del pan: La empanada
1. El camino histórico de una empanada
De Medio Oriente provienen los “sanbusak, börek, pasteles, bastellas, fila y brick o el famoso Iahm bil ajin” son parte de una gran variedad de platos a base de alguna pasta, dentro de la cual se encuentra la familia de las Empanadas; elaboradas en forma de media luna, triángulos, cuadrados o dedo, cualquiera de estas presentaciones rellenas de TODO tipo de preparaciones.
Cada comunidad o país designaba con un nombre diferente a estas empanadas, a pesar de tener los mismos ingredientes; también se puede encontrar la misma empanada en varios países bajo diferentes nombres.
El “sanbusak” (empanada) se menciona en un poema que data del siglo X de nuestra era, siendo su autor el poeta y escritor Abú Ishaq ibn Ibrahim ibn el Mahdi, el cual fue de los primeros en realizar una compilación de la gastronomía árabe perteneciente a Bagdad. Este dato resulta el más antiguo dentro de la cocina islámica, respecto a las empanadas.
Diego Granado Maldonado edita en el año de 1599, su libro LIBRO DEL ARTE DE COCINA, el cual contiene los modos y formas de guisar y comer cualquier tiempo. Dicho ejemplar difiere un poco del de Ruperto de Nola, respecto al gusto, sin embargo técnicamente resulta más avanzado. En esta obra menciona principalmente los horneados, “las empanadas” y los refinamientos de frutos de sartén, entre muchos otros.
En el Nuevo Cocinero Mexicano en forma de Diccionario, edición 1888, son catalogadas como alimento que se distingue de los pasteles y suelen doblarse como quesadillas; dicha flexibilidad en la masa, explica esta obra, se obtiene por la adición de una mayor cantidad de manteca y huevo. Menciona que la masa es cortada en ruedas u óvalos, colocando de lado el relleno elegido y “echando” encima la otra media hojas de la masa; se pegan o “repulgan” las orillas evitando así se salga el relleno; acto seguido se doran con huevo y hornean.
En México definimos como empanada la masa de harina de trigo o de maíz extendida en forma de disco o tortilla, rellena con algún alimento, doblada para que quede a manera de media luna, sellada, horneada o frita. Su nombre proviene del hecho de “envolver un relleno dentro de una masa de pan”
El “Cornish Pasty” es una empanada rellena típica de Cornwall. Cornish es un grupo étnico de origen celta que habitaba en la península de Cornalles, al suroeste de Inglaterra. Los cornish tienen fama de ser considerados los mejores mineros del mundo.
Los Cornish emigraron a México en el año de 1825, precisamente a a Real del Monte y Pachuca, Hidalgo, ciudades que formaban parte ya desde la época colonial de los reales de minas.
Como toda cultura traía sus propias tradiciones y es así que llegó con ellos el famoso “Cornish Pasty”, empanadas inglesas tan antiguas que datan del siglo XII, emparentada de algún modo con el “sambusak”. Supongo que desde entonces el relleno fue cambiando, pues básicamente llegaron rellenas de papa (tubérculo de origen andino), nabo, perejil, cebolla y cuando había bonanza, carne de vaca. Una comida fácil de transportar y meter a la mina. Incluso el doblez tosco que se hace para unir las puntas, como una pequeña “trencita” servía para sostenerla de allí. Cuentan que al final esa unión la tiraban para alimentar a los duendes de la mina, no en balde su herencia celta.
Pues el famoso “Cornish Pasty” una vez gastronómicamente adaptado a las tierras mexicanas, cambió su nombre de pasty por PASTE, y aunque el paste original sigue siendo aquel relleno de papa y carne, han surgido otros más, con ingredientes de la cocina mexicana como: frijol, mole y sus variedades con productos dulces, aunque para los puristas estos deben ser llamados: empanadas.
2. Los caminos de este blog son insondables
La anécdota comienza con una invitación a colaborar en una revista con los mismos posts que esta aporreadora de teclas hace en el blog que están leyendo. La revista comenzó a salir a partir del mes de noviembre y apenas el sábado pasado por fin se me hizo ir a Pachuca, (que es donde se distribuye la revista) para conocer a Aída y a Raúl.
Aída es una entusiasta periodista que ha sabido indagar todo sobre la migración inglesa de los Cornish en el estado de Hidalgo y ha escrito un libro sobre El cementerio británico de Real del Monte.
Después de tener en mis manos las revistas, ellos nos llevaron a Gonzalo y a mí a dar un paseo por Real del Monte, y lo primero que visitamos fue el panteón británico. No pudo haber sido más personalizado nuestro paseo que acompañada con la experta que nos enseñó tantas cosas sobre ese grupo étnico que llegó a Real del Monte. Las tumbas más antiguan datan a partir de 1834.
Obviamente nuestra visita tenía que ser también para comer la comida típica. Comimos en el Restaurante Serranillo, altamente recomendable por los habitantes de Real del Monte, pero si lo visitan en domingo hay que armarse de paciencia porque siempre está lleno. Comimos enchiladas mineras, tlacoyos mineros, barbacoa, tortitas de madroños y por supuesto unos deliciosos pastes de papa, acompañados de pulque que compramos en el camino. Luego para el desempace Raúl nos llevó a caminar por las frías callas de este hermoso pueblo minero y terminamos en la cantina La Especial atendidos por su dueño don Chalio, que preserva la tradición de un sabio cantinero, conocedor de innumerables bebidas para aliviar cualquier mal físico y anímico. Brindamos con unas “tachuelas” de brandy, cinzano, hielo y ralladura de limón.
Real del Monte, es una ciudad pequeña, rodeada de montañas y pinos, la arquitectura de sus casas es bella con sus techos rojos, fácilmente se puede ir y venir el mismo día y no hay que olvidar que cómodamente podemos transportar de regreso una gran variedad de pastes.
lunes, febrero 04, 2008
Carne, Carnaval, Carmen

jueves, enero 31, 2008
Apresuramiento global
Esta semana comienza el carnaval y el míercoles la cuaresma, ay, qué rápido se viene todo, pérenme tantito.
¿En dónde sembraron estos mangos apócrifos? Dicen que es el calentamiento global, yo creo que es el apresuramiento global, nomás hay que ver cuantos embarazos en niñas menores de 15 años hay cada año. Ah, el tiempo se agota y yo tan lenta para escribir. El día que el Dr. House cante y baile ese día mi mano se repondrá y Huge Laurie me dejará de gustar.
miércoles, enero 30, 2008
El bestiario cotidiano 2
martes, enero 29, 2008
La pura vida en Costa Rica 1
Apenas llega uno y se llena de novedades, me entero con gusto que ya hay posibilidades de escribir en blogger en árabe, hebreo y persa. Qué gusto, con lo que lo bien que me salen esos idiomas cuando me emborracho. Que hay una polémica sobre la nacionalidad del Secretario de Gobernación. También supe que corrieron unos aironazos que tiraron mis macetas de la azotea. Lástima que no descalabraron ningún perro de la vecina. Aunque he de decir que desde que llegamos a San José fuimos recibidos en un noveno piso con un concierto escalofriante de aire aullador todos los días y a todas horas.
Costa Rica tiene sólo dos estaciones, dijo mi amiga Claudia, tica residente y resignada en México; invierno, que llueve mucho y verano, que no llueve; tú vas a llegar en verano. Sí, en un verano frío, airoso y seco. Por eso había que moverse y conocer los lugares del Valle Central. La playa más cercana está a dos horas y media de San José. Y sí, lo que dicen es cierto, Costa Rica es un país hermoso, limpio y con una activa conciencia ecológica por preservar sus parques nacionales, sus playas, sus bosques, su flora y su fauna. En un país chiquito con pocos habitantes, no ha sido tan difícil ponerse de acuerdo. Aquí tenemos 38 veces más la extensión de su territorio y con 27 veces más su población, sin contar que son otras las condiciones del clima y del suelo.
Fuimos dos veces a las playas del océano Pacífico, nos faltó el Caribe, ni modo mami, otra vez te espero en Limón. Visitamos varios de sus volcanes y constatamos que en verdad tiembla a diario en San José.
Gallo pinto en la mañana, casado de almuerzo y ya no quiero cena, sólo un traguito de Guaro. Algunas personas se quejaban en el hotel de que a diario daban de desayunar frijoles con arroz, el famoso gallo pinto, platillo típico costarricense para desayunar. ¿Pues que esperaban? ¿Chilaquiles? Yo me los empacaba con gusto y sin rezongar, a mí no me molestó. El gallo pinto son frijoles con arroz, pimientos y cilantro. El Guaro es una bebida alcohólica de caña, típica de Costa Rica.




En San José nos recomendaron comer en la Princesa Marina, fuimos hasta la sucursal de Moravia que según ellos es la mejor. Pedimos un consomé de pescado tan rico, con un sabor a mar concentradísimo, nada que comprar con ese sabor, venía acompañado de un escabeche de plátano; luego unas chuchecas con aguacate, que son ostras muy parecidas a la pata de mula, pero no tan sabrosas, esas estuvieron ni fu ni fa.
Después una zarzuela de mejillones (ya saben que las ostras son mi vicio, que le voy a hacer) esas estuvieron como para ponerle casa al cocinero, y como dicen los ticos: PURA VIDA. No podía faltar la langosta que fue lo que nos animó a visitar este restaurante. Sólo había colas, pedimos una de 250 gramos, la verdad la esperaba muy pequeña y no, llegaron cuatro generosas colas partidas por la mitad de muy buen tamaño y deliciosas, ya no me las podía terminar. En México por una cantidad así fácilmente nos hubieran cobrado unos $700.00 pesos, ahí pagamos el equivalente a $ 120.00 pesos, cinco mil ochocientos colones.
Las langostas las acompañan de palmito y un puré de papa regüeno
El domingo Gonzalo descubrió un restaurante nicaragüense, nos acercamos a ver el menú y lo que tenían en su plato los comensales. Un señor que estaba comiendo en una mesa afuera nos invitaba a que entráramos, aquí se come muy rico, nos dijo, yo soy tico pero me encanta venir aquí. Al ver que yo no le quitaba la vista a lo que tenía en la mesa me fue diciendo los nombres de las cosas: baho, nacatamal, lengua en salsa, repochetas. Tenían un montón de tortillas blancas hechas con una masa martajada, de repente el señor partió una tortilla y me dio un taco de una masa amarilla. No gracias, es muy temprano para mí almorzar a esta hora. Pruebe, cómase un poquito, es indio viejo, una masa de tortilla cocinada con carne, achiote y naranja agria. Me insistió tanto que tuve que aceptarle al amable señor, sus amigos y todo el personal del restaurante me veían divertidos, parecía una pordiosera recibiendo comida. La mexicanita alimentada por un tico comiendo comida nicaragüense, me aguante la pena y probé ese exquisito platillo que nos hizo regresar horas más tarde. El señor que me dio de comer me dijo que era cocinero, tenía que ser, nos reconocemos y en la forma de mirar el taco se conoce al que es tragón. Cuando regresamos me asombró la cantidad de refrescos naturales que había en el menú: tiste, cacao, semilla de jícaro, pozol con leche, cebada, arroz con piña, chicha, chicha con tamarindo, avena con leche. Probé como tres bebidas, pero la mejor fue el tiste: pinol y cacao, llegó en una hermosa jícara torneada acompañada con un molinillo. En las paredes del restaurante no podía faltar su famoso poeta, Rubén Darío.

Indio viejo
Baho

Tiste
jueves, enero 17, 2008
lunes, enero 14, 2008
Blog en Huelga
¿Comerías a tus amigos para sobrevivir?
85%
viernes, enero 11, 2008
La Martiniana
sábado, enero 05, 2008
El día de la Epifanía
Otros expertos aseguran que los orígenes son más antiguos y se remontan a la antigua Grecia y al general Pericles. Pericles fraccionó sus fuerzas en ocho divisiones y permitió a las divisiones que echaran suertes. La división que sacó un haba blanca tuvo permiso para retirarse y hacer fiesta mientras que las otras tuvieron que luchar.
Texto tomado de: El librito del amante de las legumbres
Judy Ridgway
¿En que momento cambió el haba por un muñequito adentro de la rosca? No es fácil precisar. Pero ya sabemos que en nuestras costumbres el que encuentra el muñeco va ha ser el que va ha financiar o preparar los tamales para el dos de febrero. No hay más, por mucho que traten de tragarse al mono o meterlo más al fondo de la rosca. Debido a esta razón es por eso que se le ponen más muñecos a las roscas, hay roscas chiquitas hasta con cuatro muñecos para que no se hagan guajes y se repartan los gastos del tamal.
Yo por lo pronto me la he pasado en el amasijo estos días. Les dejo un pasaje de la historieta que elaboramos mi amiga la Dianita Scarlett y yo, especial para este día.
miércoles, enero 02, 2008
Que no duela, ¡auch!
Dos. La mantequilla ha sido para mí un ingrediente cercano. ¿En qué momento los mexicanos comienzan a despreciar el uso de mantequilla y a cambiarlo por un ingrediente poco confiable como la plástica margarina? ¿Grasa en las caderas? ¿Infartos? La margarina tiene más calorías, no hay gran diferencia.
Yo atribuyo que la popularidad en el uso de margarina se debe a tres factores. Primero el económico, es más barata que la mantequilla; segundo, la idea esa de dejar de consumir ingredientes de uso animal, la moda Light; y tercero, una publicidad contundente en el consumo de margarinas: niñitas mustias con una boca feroz y hambrienta devorando una rebanada de pan untada con esa grasa hidrogenada.
Tres. Los oficios se notan en las personas. Las costureras salen a la calle con hilos pegados a su vestimenta, los albañiles con sus ropas polvosas, los dentistas huelen a clavo, y la otrora panadera galletera que era, traía las manos y el pelo impregnados de olor a mantequilla. Para algunas personas ese olor era grato, a mí me hostigaba. En los cines se derrocha con maña ese olor palomero-mantequillero, pero es falso, igual que los panquecitos Tía Rosa que pregonan su sabor casero, puro saborizante a mantequilla.
Pero hay cosas imposibles de sustituir con margarinas. Los hindús iluminan sus lámparas sagradas con ghee, o mantequilla clarificada, sería un sacrilegio falsificarlas con otra grasa; o esos delicados pastelitos árabes que son regalos para el paladar, pistachos, miel y mantequilla en la boca, ahhh; y las roscas de reyes, que si no es casera será poco probable que haya sido hecha con mantequilla.
Cuatro. A todo esto de la mantequilla como lubricante, en el año nuevo que comienza yo sólo espero que las cosas que se he dejado suspendidas y estacionadas, puedan alcanzar una pendiente favorable, deslizada con alguna materia grasa aunque sea de margarina, bueno hasta de grasa de coche quemado, pero por favor que circule y lleguen a buen término.






en las servilletas, en el restaurante, hablándonos de tu.
