"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

sábado, agosto 05, 2006

Quiero escribir pero...


Dado que estoy instalada en una imposibilidad para muchas cosas... desde físicas hasta mentales... mi mano sigue mal, muy mal, mi capacidad creadora está a la baja, no he llenado este blog de antojos...

Tengo muchísimas cosas y leer y no he podido aprovechar la temporada de chiles en nogada para invitar a mis amigos a comerlos. Sólo miro las granadas que están que revientan sus granos coloridos, las nueces ya "decerebradas" que venden las mujeres en el mercado y el olor de los chiles poblanos que incitan a que los lleve a mi casa.

Mi hija Amanda me está haciendo en estos momentos de comer. No es fácil entenderme con una química que quiere recetas exactas e indicaciones correctas, casí casí saca su matraz y pipeta para medir los líquidos y hacer una simple sopa de lentejas. Yo soy bastante empírica, intuitiva y esas medidas restrictivas no van conmigo. Tal vez por eso me cuesta tanto trabajo disciplinarme a escribir la dichosa novela que tengo para hacerla en tres meses. JAJAJA .
¿Qué puede salir de eso?

Hace tiempo utilizando el poema de César Vallejo: Intensidad y altura, el maestro Ibargoyen nos pidió que lo retomaramos la primera estrofa y escribieramos algo sobre él. Esto fue lo que yo presenté, como el presagio de lo que estoy viviendo en estos momentos.


Lid Narrativa
Quiero escribir, pero me sale espuma,
alguien hace preguntas y mi cerebro estalla
son las nubes sordas de Saturno que ganan batalla
mi elocuencia enloquece a rajatabla en la garganta.

Derrotada cabalga en el páramo la astucia
el tropo languidece en el escombro
me duele una fiebre de pensamientos que me habitan.

¡Ay esta estéril fecundidad tan recurrente!
La escritura caníbal devora al poeta
por eso me escondo,
por eso me nutro en el campo enemigo.

Quiero escribir y duermo con el cadáver juicioso
del demiurgo
sudores de dificultad ignoran mi ocio
me vigila el perro del vecino
hay un necio lastre enquistado en mi muñeca
la hoja de papel inexplorado espera
un crepitar de impedimentos.

Quiero escribir pero me siento oscura
escribir pero
me sale ira.


miércoles, agosto 02, 2006

Hace un mes

¿Qué tanto lo conozco?, se puede decir que es un recuerdo primigenio fijado a mi memoria. Me acompaña desde que tengo uso de razón. El desencanto es una situación tan recurrente en este mundo que no sabría hablar de otra cosa. Es como una puñalada que te mutila la voluntad y la alegría. Es perder el gusto por algo. Puede ser un aborto, puede ser un viaje no realizado, un pastel que no levantó y quedó apelmazado, el gusano de seda que no se desarrolló, la visita que no llegó, la mirada que no recibiste. Paradójicamente es presencia y ausencia. Una carencia. Eso, carencia y desencanto. Además de dolor, frustración, impotencia.

No posible vivir esta ciudad con estos bloqueos, hace un mes era otro el estado de ánimo, otras las ideas, otras las ilusiones.




lunes, julio 31, 2006

Los amigos

En este post debería hacer una crónica de mi cumpleaños, pero parece que la cámara se comió las fotos (es que estaban bien sabrosas) y hasta que no la arreglen podré mostrarles lo bien que la pasé. Después de sentir tan cerca lo frágil que es nuestra presencia por este mundo, decidí que los cumpleaños no deben pasar desapercibidos. Así que esta vez lo celebré en Zitácuaro, en el Rancho San Cayetano, en companía de mi amado Gonzalo, mi hija Mariana y de mi excepcional y generosa amiga Martina, y claro que se cumplieron al menos dos de mis regalos que puse en mi lista, ¿ven que sí sirve?. Aunque siempre he creido que los mejores regalos que me he tenido son mis amigos. IBN HAZM DE CÓRDOBA en EL COLLAR DE LA PALOMA, ALIANZA EDITORIAL, habla sobre lo que es un Amigo Favorable:

"Entre las cosas que son de desear en amor, es una que Dios Honrado y Poderoso conceda al hombre un buen amigo, de amables palabras y grande ánimo, que sepa cómo tomar las cosas y cómo salir de ellas, de claro entendimiento y lengua aguda, reposado y muy entendido, poco dado a llevar la contrario y mucho ayudar, colmado de paciencia, indulgente con las oportunidades, aunado con su amigo, buen cumplidor de los juramentos de la amistad, razonable en amoldarse a las cosas, de natural loable, incapaz de injusticia, presto a la asistencia, aborrecedor de todo desabrimiento, fácil de abordar, desprovisto de perversidad, de ideas sutiles, sabedor de las debilidades humanas, de buenas costumbres, de ilustre cuna, guardador del secreto, muy piadoso, de veras leal, libre de traición, de alma generosa, de fina sensibilidad, de intuición certera, de auxilio garantizado, de honor perfecto, de lealtad notoria, de moderación evidente, de temperamento constante, pródigo en dar consejos, de afecto acreditado, fácil de convencer, de rectas creencias, de lenguaje sincero, de espíritu vivo, de brazos abiertos y holgado pecho, revestido de tolerancia, amigo de los puros afectos e incapaz de desvío"

Agradezco a la vida tener más de cinco amigos que reunen estas cualidades.

domingo, julio 23, 2006


-Señoras, señores, público conocedor, déjenme cantarles una canción, y dice:

Trigueñita hermosa,
linda vas creciendo
como los capomos
que se encuentran en la flor.

Tú, mi chiquitita,
te ando vacilando,
te ando enamorando
con grande fervor.

Así comenzaron las canciones de don Fernando Morena, una charrasqueada en la cara, bueno para contar historias, el falsete, jugar rayuela y beber pulque.

-Ah, pero yo no gasto en esto, aquí mi compadre me lo regala. Yo con los dineritos que me da la gente con eso voy viviendo, no he podido trabajar porque ando malo de mi pie. Pero a los médicos no voy porque no les tengo fe. Además, luego que se les paga tiene uno que surtir las medicinas de la receta.

Mañana o pasado
yo voy a tu casa,
tu mamá te ordena
una silla para mí.

Tú, mi chiquitita,
finge no mirarme,
ponte muy contenta
porque estoy aquí.

-Mi casa la tengo cubierta de plásticos de lado a lado, no tengo techo. Es que ni PRD, ni PRI, ni PAN que quieren el voto se caen con unas laminitas para cubrirlo. Así son todos los partidos, nomás su beneficio, eso es lo que les importa, que pueblo ni que pueblo, de nosotros ni se enteran.

Trigueñita hermosa,
cuando tomo vino
siento tantas ganas
de contigo platicar.

Tú, mi chiquitita,
te ando vacilando,
te ando enamorando
y en ti me pongo a pensar.

-Yo soy hombre bien bragao y cuando hay que entrarle no me rajo, mire, ¿ve esta cicatríz en mi mano? es donde pude detener el machetazo que me lanzaron a la cabeza, nomás alcancé a desviar el golpe y me tocó en el cachete, que si no, no la cuento.

¿Quién dijo que estos personajes ya no existen y son parte de arquetipos de película mexicana? Sólo cambian los escenarios y las canciones, ¡Salud!

miércoles, julio 19, 2006

Tamales oaxaqueños calientitos


Hoy me motivó escribir este blog el oír a lo lejos el pregón en una de las muchas bicicletas que andan con altavoces en la ciudad de México: “Tamales oaxaqueños calientitos, pida sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños calientitos”. Cómo será de popular este pregón que hasta ya es un tono para que lo tenga uno en su celular, con seguridad ya hasta es patente china.

¿Quién es el dueño de estas bicicletas con altavoces? Me han dicho que Cristina Pacheco ya los entrevistó. Lo que yo no puedo creer que si en una noche lluviosa, como a las once de la noche, oyes en la lejanía esta voz, salgas a la carrera a comprarlos. En primer lugar ya me cambié, ya me pusé cómoda, o sea semi-desnuda, nomás piqué un poco de fruta y un taquito de huacamole y me vine a hacer mi tarea. Tengo hambre, sí, como siempre, y oigo a este hombre diciéndome: Ricos y deliciosos tamales, la palabra clave para que uno empiece como perro de Paulov a salivar es CALIENTITOS. Porque con este clima se antoja, no me pregunten en abril. Pero en menos tiempo de que termino de escribir esto el pregonero ya se peló. ¿Cuántos tamales venderán al día a ese ritmo veloz? Imagínense si me cambio, me pongo zapatos, busco las llaves, el dinero.

Señores tamaleros les falta estrategia de mercadotecnia, deberían estar mínimo unos 10 minutos machaca y machaca su cantaleta, hasta que por fin salga una tragona como yo a comprarles. No importa que les avienten zapatazos para callarlos. ¿Por cierto, alguien los ha probado? ¿Están buenos? Me late que no.
Pues, ya se fue el pregón, al fin que ni quería

martes, julio 18, 2006

¿A que horas escribo?


Ocho materias y dieciocho libros nada más para una sola clase, ver y comprar la primera temporada de 24, leer varios libros de guión para consulta, ir al teatro, leer teatro, leer una novela que me guste y observar cómo se presentan los antecedentes del personaje, tener preparado mi primer capítulo de la novela, hacer análisis de varios libros de poesía, ir al cine, leer el periódico y solazarme con la las contradicciones del Peje para estar al día, oír radio y hacer lo mismo, terminar de leer la novela que estaba leyendo en vacaciones, leer literatura infantil y juvenil. Atender a una familia y hacer comida con una sola mano, vigilar a una mamá ochentona que se caé un día sí y al otro también.

-¿Qué has escrito?
-Pues, muy poco, casi nada que valga la pena.
-¿Qué no sabes que si estás en una escuela de escritores es para que escribas?, mínimo todos los días, pero algo tienes que escribir.

Doloroso pero contundente, tengo que reconocer que desde que estoy en la SOGEM, mi escritura no ha sido próspera, parece que esa "enjundia jozosa" se ha ido desinflando con todos esos requisitos que se necesitan para fortalecer a un escritor. Dejaré de comer y cocinar menos, dejaré de dormir seis horas. Mis días tienen que ser más largos.

Ah, y obviamente lo que escriba en este blog no cuenta, esto es para despejarme un poco del corsé que constriñe.

sábado, julio 15, 2006

Sin embargo, no se mueve


¿Por qué será que a veces las cosas no avanzan?
Permanecen estáticas, sin cambio, lo que quieres que suceda no sucede, no estalla. Me revienta que no reviente.

Esto ha venido sucediendo desde hace mas de un mes. No hay noticias, no hay acción, no hay ideas. Tal parece que lo que sucede en el país, tiene que ver con mi estado físico. Mi salud está atorada, constipada, es por eso la sinusitis y mi mano con linfedema. Necesito un reordenamiento en el cosmos de mi casa de mi cuerpo, que empiece de adentro hacia afuera, quiero lograr una armonia. Que la creatividad no se evapore, que las ideas fluyan, que no me atormente esta falta de resultados. Que el cuerpo recupere su flujo normal. Que los astros me ayuden a esta revelación de mi condición original

domingo, julio 09, 2006

Con Mozart y una sopa

El sábado escuché en Radio Educación un programa que le dedican a Mozart por los 250 años de su nacimiento, el programa está a cargo del maestro Eusebio Ruvalcaba. Él mencionaba que al escuchar a Mozart te conecta con la alegría. Tal vez me tachen de blasfema, pero me hizo pensar lo mismo mientras preparaba mi comida, porque cuando duele el alma, del mismo modo que cura al oír el Concierto # 21 para piano y orquesta en do mayor K. 467, así puede recuperarte en tu centro el aroma y el sabor abrigador de una buena sopa.
El melómano Ruvalcaba decía que obras como esta nos demuestran lo fortuito del ser humano, Mozart con este concierto tiene la capacidad de trasmitirnos su alegría y el poder suficiente para hacernos olvidar de la podredumbre humana. Mi sopa no compite en nada con el concierto, pero tiene estas cualidades, alejarte de lo ordinario, y así en combinación con el concierto se estableció un enlace armónico entre tanto caos de incertidumbres y tristezas.


Los principales ingredientes: Quelites y hongos

Los quelites son tan sencillos que pasan desapercibidos, sobre todo porque no es una hierba común que se encuentre en los despersonalizados supermercados con nombre gringo. La sencillez no le quita lo nutritivo, supera a otras hortalizas como la espinaca, la col, la lechuga. Quelite viene del nahuatl y significa: hierba comestible. Desde los antiguos mexicanos era una hortaliza fundamental en su dieta básica, en esta época de lluvias es cuando más abundan, al igual que los hongos clavitos. Son quelites además de los aromáticos: pipicha, pápalo y trapanche, el epazóte, el xonequi de Xico, el chipilín o chepíl, los huazontles y hasta el amaranto.



Los "clavitos" están en temporada, son
sabrosísimos, sin ellos no sería lo
mismo hacer esta sopa. Estos los compré en Jamaica,
a una señora que los vendía en el suelo, los trajo
directo desde Río Frío.



Ya en casa un buen consomé hecho anteriormente es la base para esta sopa.
Hierve primero con los quelites, ajo y cebolla.



Un manojo grande de epazóte




Nopalitos cocidos


Los protagonistas de la olla


A disfrutar de la generosidad que da la tierra

jueves, julio 06, 2006

Mi respuesta



En este vacío que ha quedado

¿Cómo me abrigo de la soledad?

¿A dónde dirijo mis pasos simples?

mi indecisión sin púas

mi verdadera identidad desfigurada

¿por dónde se fue?

Tú miras lo que crees que no soy

yo miro lo que eres y no lo que crees ser.

Así, en este delirio sin respuesta

las aguas agitan el deseo cotidiano.

lunes, julio 03, 2006

Ya viene mi cumpleaños




Quiero hacer mi lista de regalos:

Quiero unos lentes invisibles como los de FeCal.

Quiero del toloache o Prozac que se metió anoche Madrazo cuando salío con Mariano Palacios al dar a conocer la postura de su partido. ¡Caray! con esa cara de Señor Burns tan místico, seguro, sonriente y con actitud de todo es felicidad cuando se está cargando la chingada a su partido.

Quiero un disco de Teresa Berganza y otro de Teresa Salgueiro.

Quiero un reproductor de dvd.

Quiero un juego de espátulas.

Quiero El Estrangulador de Manuel Vázquez Montalván.

Quiero ROJO CEREZO de Raumiez Pérez Blanco.

Quiero una botellota de Absenta o Ajenjo, o Hada Verde que ya la venden en La Europea.

Quiero una pierna de Jamón de Jabugo.

Quiero dos litros de pulque de Tetipanapa, Pue.

Quiero un viaje a Ensenada.

Quiero comer una buena Pancita, picosa y bien guisada y no la quiero hacer yo.

Quiero un brassiere color morado.

Quiero ir a comer caguamanta en Mazatlán.

Quiero un plato de natas del mercado de Zitácuaro.

Quiero una blusa color rojo pasión.

Quiero irme a embriagar a la Beer Factory.

Quiero saber si el señor López se preparó para la derrota.

domingo, julio 02, 2006

¡¡Yo gané!!

No todos los que ganan, lo hacen por la buena.

Hay legalidades sin legitimidad y legitimidades sin legalidad.

Me voy a dormir sin saber quién chingados es nuestro próximo presidente.

Se les hizo bolas el engrudo. No podemos soportar otra caida del sistema.

450 boletas se quedaron sin llenar en la casilla donde le tocó estar a Gonzalo y a Mariana, esa no fue una votación masiva como dijo el baboso que vive en Los Pinos.

Todos somos soledad en domingo



A mi amigo el poeta le duelen los domingos,
le estorban los domingos.
Pero él no sabe que a todos ha pasado
despertar de hastío,
pesar por un instante en el suicidio
o recordar llorando el amor
más fuerte cuando niños.

Él no sabe que todos somos
soledad en el domingo
buscando la mano de los otros,
y en el lamento que a sí mismo se destroza
la memoria dictándonos el drama de ese día.

Tal vez no es el domingo, amigo mío,
sino el silencio, ese ruido interior
que tanto enseña y tanto duele.

Mas para este dolor no hay medicina.
Es el dolor viajero en las edades,
el que siempre ha vivido con el tiempo
habitante en las carnes de los siglos.

Por tres monedas se lo niega
o se lo evade con la risa
y se le inventa un nombre ajeno.

Allí está, como una llaga,
eco del eco en la garganta de los días,
en el andar que vive en cada paso
y sólo muere con la muerte.

No hay medicina, amigo mío,
para el dolor que es ser
en la existencia.

Andrea Montiel

viernes, junio 30, 2006

¡Ya llegó, ya está aquí!

El Chamuco Reloaded, especial de elecciones.

Búscalo con tu voceador.



martes, junio 27, 2006

Ah, mi país



Los vecinos que me han tocado son bastante jodinches. Para empezar con la de enfrente: doña Perra y sus perritos, son treinta perros y la misma cantidad de gatos. Es obvio saber a lo que apesta afuera de mi casa. Los otros vecinos fastidiosos son unos que están más lejos pero su radio de acción abarca más cuadras a la redonda: Don Madrazo y sus priístas. Hoy es el cierre de campaña en el Monumento a la Revolución y el tráfico está pesadísimo, Insurgentes, Reforma, San Cosme, Eje 1 Norte. Lleno de borregos y por si fuera poco de los Verdes que son los más cínicos, las calles copadas con camiones de acarreados y basura. Igualito que cuando convocaban a la bufalada cuando había dedazo. Ah, que gacho es eso de vivir cerca de priístas y perros. Al menos ha sido un gran avance que perdieran el poder, lo que más me preocupa ahora que vuelvan a tomarlo. No puede un partido tan deshonesto, sinvergüenza, ambicioso y corrupto hasta las tripas volver a gobernar este país.

Posiblemente en el Distrito Federal no gane tantos votos Madrazo, en provincia es donde está la mayoría que lo apoya, en lugares apartados que lo único que tienen como verdad es pararse enfrente de su majestad el televisor y eso se traduce a mayor ignorancia, esos son los que votan por esa fórmula, por desgracia. Sin ir más lejos, mi apolítica familia, (mamá, papá, hermano y dos hermanas) se va a lavar las manos votando por Patricia Mercado, que no me molesta tanto como Madrazo, por cierto la vi ayer que estuve horas mirando la televisión por estar reposando mi mano hinchada y no sé si me deprimió más mi enfermedad o perder tan estúpidamente el tiempo, realmente la señora es convincente en su discurso, pero como dice Martha mi amiga es: CASERA, y yo no quiero un presidente “casero”, tampoco quiero un pendejo como Fox. Pese a lo que dice la señora Mercado yo sí pienso en el voto útil, y no voy a desperdiciarlo con ella, eso sí, voy a votar por el menos peor de los dos. Incluso pienso inducir al voto con mis hijas, así que... ¡Denúncienme!, ellas están muy indecisas y su derecho lo llevan pensando desde hace meses. Me voy a poner de mamá cachimba, igual como se pone mi cuñado obligando a mi hermana y sobrina a votar por... (permítanme pedir perdón a nombre de ellos) por Madrazo ¡¡ghuash!!, que pena, ya lo dije.

Esta guerra de campaña se acaba mañana, la gente sigue estando pobre, decepcionada, indecisa y sin esperanzas en un país sin justicia, pero si no votamos será peor. Viva el voto útil.

Las consecuencias de mis actos


-Ninguna de mis pacientes se porta tan mal como usted

-Es que sus pacientes ya están muy viejitas

-No se crea tengo varias muy jóvenes

-Ah, pero no les gusta hacer ejercicio

-Sí, pero no hacen pesas como usted y no cocinan para trecientas personas.

lunes, junio 26, 2006

El sabor tradicional


Mi cuerpo me pide que descanse, sin embargo yo lo martirizo y lo maltrato. Ya llevo dos semanas enferma. Aunque también lo consiento, es por eso que después de la malograda visita a la rascuache Antigua Fonda Santa Anita, decidí que hacía falta comer más comida mexicana, pero de buena calidad. Me fui por el rumbo de Azcapotzalco, en la colonia Clavería, el Restaurante Nicos, propiedad del buen chef Gerardo Vázquez. Yo iba principalmente por probar su Sopa seca de natas, que es un pastel de crepas con rajas y pollo deshebrado en una salsa de jitomate. Antigua receta creada en el antiguo convento de monjas capuchinas en Guadalajara. ¡Ah, como es rico recordar un platillo que te deleita y al regresar a comerlo compruebas que el sabor sigue siendo el mismo y no te defrauda! Esos son los buenos restaurantes, los que mantienen por años la calidad de sus platillos y por si fuera poco también procuran incluir novedades gastronómicas en la carta de excelente calidad. Este es el caso de un tamal de lomo de salmón con hoja de aguacate o un guajolote cocido con ceniza y demás virtudes que no tuve tiempo de probar. Además de la sopa, pedí Chamorro picado para tacos, que comí agradecidísima. ¿Quién dijo enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea? Si estoy malita, pero mañosa y venturosamente mi apetito continúa.

Restaurante Nicos
Cuitláhuac 3102
Col. Clavería
53 96 70 90


sábado, junio 24, 2006

San Rafa Marquéz




San Rafa Márquez lider del tricolor
defiende la casaca con fuerza y con valor.

San Rafa Márquez, lider de la defensa
apoya a la delantera que anda medio mensa

San Rafa Márquez, jugador del Barcelona
organiza la defensa, sobre todo en el marcaje por zona.

San Rafa Márquez, actual campeón de Europa
ayuda a nuestro equipo
organizando a toda la tropa

jueves, junio 22, 2006

Feliz solsticio de verano y día de San Juan


En día más largo del año
y el día más mágico del año.


Los ojos ven, las manos tocan.
Bastan aquí unas cuantas cosas:
tuna, espinoso planeta coral,
higos encapuchados,
uvas con gusto a resurrección,
almejas, virginidades ariscas,
sal, queso, vino, pan solar.

Octavio Paz. "Himno entre ruinas"

¿Qué te comes con 85 pesos?

Hace más de veinticinco años, cuando el museo Franz Mayer no era tal, en esos lugares estaba un mercado de artesanías, que mucho antes había sido el antiguo Hospital de la Mujer y más y más años un Hospital para pobres. En la época que era un mercado de artesanías en la planta baja había un restaurante, una fonda para ser exactos, se llamaba Fonda Santa Anita y había un menú a la carta y la comida del día. Yo acostumbraba a comer ahí, al menos dos veces por semana y luego me trasladaba a la Escuela de Diseño y Artesanías del INBA, ubicada en aquel entonces en la Ciudalela. En esos tiempos la avenida Balderas y los alrededores del metro eran muy diferentes. En la Fonda Santa Anita, tomé por primera vez la famosa agua de chía, comprobé que eran ciertas las propiedades que le atribuían, ( me acordaba de un muchacho que decía que su novia era como la chía: espesa, babosa y fría). Todo lo que comía en ese lugar era buenísimo, desde su arroz hasta el postre, que casí siempre el pedía mi favorito: buñuelos. Yo recuerdo que no era caro, pues me alcanzaba al menos para ir dos veces por semana. Después a los locatarios del mercado de artesanías los fueron desalojando para dar paso al museo y así perdí uno de los muchos lugares sabrosos que acostumbraba para comer en el centro histórico.


Yo creo que desde que existía esa fonda, también existía la otra fonda de Insurgentes, que antes estaba en la misma calle pero en diferente número. Siempre tuve la intención de conocerla y ver si existía relación con aquellos sabores de la "otra fonda" Así que el día del padre instalada en la nostalgia de revivir mis recuerdos, convoqué a mi familia para que fuéramos a comer ahí. El lugar lucía un poco descuidado desde la entrada. Al llegar, el ambiente y el trato de los meseros no me gustó y la carta me pareció decepcionante. Algo pasa que de antemano presiento que el lugar no es bueno, será el menú, el movimiento de los meseros, los platillos de la mesa de al lado, la mantelería, los cubiertos. Propuse que nos levantáramos y nos fuéramos, sólo obtuve malas caras y comentarios pésimos. – Siempre con lo mismo. Pues no, ya pedimos las bebidas, cómo no miraste la carta antes de entrar, ¡aguántate!

Así que regañada por mi marido y mi hija, pedí del precario menú que no me ilusionaba unas albóndigas al chipotle que costaban 85 pesos, sin arroz, sin nada en que detener la mirada, lo mismo hizo Xuliana. Se me hacía carísimo el platillo, pensé en cuantos menús podía comer en la Fonda de Lulú, atrás de mi casa, ella prepara unas albóndigas al chipotle excelentes, tal vez hasta cuatro órdenes me podría comprar con esa cantidad. Pues si ostenta el título de"Fonda" bien podría tener unos platillos menos caros. Lo que no podía creer es que el lugar estaba bastante lleno, numerosos grupos de familias viendo el futbol y comiendo una comida de dudosa preparación. Gonzalo pidió una orden de quesadillas, trajeron 2 de flor de calabaza y una de papa, grasosísimas, además de la infamia de hacerlas con harina de trigo y un poquito de maza de tortilla, el resultado fue bastante desagradable. Al llegar mis tres albóndigas pude ver que Lulú sigue siendo mi favorita, estaban saladísimas, además pedí un arroz con plátanos para acompañarlas y el arroz estaba grasoso, medio crudo y además batido. O sea que tienen la calidad de platillo chafa de fonda pero con precios de restaurante de lujo. Gonzalo pidió un pescado a la veracruzana que no estaba mal pero también estaba salado, Xuliana puso todo el arroz para aligerar lo salado en su plato y Mariana unas enchiladas verdes que dijo que estaban buenas. O sea que a mí, la más chocante, le tocó el peor platillo. Cuando llegaron a mostrarnos los postres esperaba al menos que hubieran buñuelos para bajarme el coraje, sólo había arroz con leche, peritas en dulce, flan, fruta fresca y huevos reales. Al llegar la cuenta me sorprendió ver que cobran quince pesos por cubierto, ¡ni siquiera nos dieron botana!, que es lo que acostumbran cuando te lo cobran. Al reclamarle al mesero dijo que era por el servicio de bolillos y mantequilla que me pusieron. Se me hicieron de lo más mezquino y poquitero las normas en esta pinche fonda. No cabe duda que el mal gusto va en aumento, ¿cómo puede estar un lugar tan lleno, con meseros que fastidian con su rapidez para quitarte los platos cuando todavía estas comiendo, y con precios bastante inflados? Claro que le reclamé al mesero y me quejé de lo salado. Las ganas no me faltaron de ponerme a la altura y pedirle que me devolviera mis bolillos con mantequilla que se llevó y ya había pagado. Pero era día del padre, así que relax. Por lo pronto nunca vuelvo a la Antigua Fonda Santa Anita ni por equivocación.
Antigua Fonda Santa Anita
Insurgentes Sur 1038
No vayan

Todo eso me hizo pensar que más se puede comer en otros lugares con 85 pesos. Un menú para una persona en el restaurante chino Luaú en la calle de Niza en la Zonaja. El menú incluye, sopita wang tong, arroz frito con cerdo y res, un camarón capeado, un rollo de carne con aceite de ajonjolí, chop suey con pollo (que si no te gusta como a mí te lo cambian por diez pesos por puerco agridulce), una galleta y una jarra de té.

Qué diferencia, en el trato, el lugar y el menú. La atmósfera del lugar es ya clásica y podría decir que ha perdido un poco su candor, pero los platillos siguen siendo buenos. Por cuarenta pesos puedes pedir unos tacos de pato que sirven para abrir boca.
Luaú
Niza 38
Colonia Juárez
55 25 74 74

¿Qué más te compras con ochenta y cinco pesos?
Una birria calientita y sustanciosa con tres tepaches de guayaba, que caen re-bien después de estar hasta el gorro de estar enferma y un poquito deprimida... Ahhh, es que con esa birria te reconcilias con la vida. Es la mejor receta para levantar muertos en vida.

También hay pozole por cincuenta pesos, o la orden de tres tacos de birria que cuestan cuarenta y cinco pesos.
El lugar sólo abre de 6 pm a 1 am, todos los días.
Lo único malo es que no hay cervezas, pero te puedes poner una borrachera de tepaches.

Tecalitlán “La mejor birria de México”

Nogal 12, a una cuadra del circuito interior Melchor Ocampo, casi Ribera de San Cosme

Col. Santa María la Ribera.

55 92 71 48

lunes, junio 19, 2006

¡A la maaaadreee!

Esa fue la frase que alcancé a decir cuando entré en la famosa y polémica Mega Biblioteca José Vasconcelos.
Es enoooormeee. Desde un principio yo si estuve de acuerdo en que se construyera una biblioteca en esos terrenos inútiles. Es que ¡Carájo! ¿Sólo si estuviera ubicada en el sur de la ciudad iba a valer la pena? No hay ninguna biblioteca por el norte de mediana característica. Lo más cercano era la Ciudadela. No tenemos centros culturales, todo está en el sur, y ahora que la construyeron sólo fueron quejas, porque era el proyecto más grande de cultura del gobierno de Vicente Fox y su compinche la señora Sara Bermúdes. Qué Fox no lee, que es inculto, pues sí, yo no lo parí, ni voté por él. Pero ¿por qué no iba a construir una biblioteca? Tal vez por esas carencias culturales se quiso lavar la cara construyendo esta biblioteca.

-Ashh, es que en la colonia Guerrero, ¿quién va a ir? ¿a quién va a beneficiar esa biblioteca?

A mí señores y toda la bola de vecinos norteños que la vemos con gusto. Por lo pronto el día que fui con mi hija Mariana, se encontró a dos amigas que dicen que todos los jueves se la viven ahí, contentas y entretenidas en sus tareas. No todos tienen la oportunidad de estar inscritos en la UNAM o escuelitas de paga con buenas bibliotecas.

Subí por los laberintos de estantería colgantes donde tienen los libros, son siete niveles y es realmente impresionante, tuve deseos suicidas al caminar por los pasillos y mirar hacia abajo, parecía que estaba en un escenario de película de ficción. Por lo pronto todos los libros son nuevos.

Tienen alrededor de 750 computadoras con internet gratuito, una sala de literatura infantil y juvenil, salas de lectura al aire libre, una audioteca que ya me urge visitar, tres pianos para que practique quien no tiene en casa, tres guitarras. Y lo mejor: préstamo a domicilio. Hay una librería bastante grande, que tampoco había en el norte de la ciudad.

El anunciado jardín botánico todavía no está terminado, sólo espero que no me decepcione cuando lo visite.

Lo que si necesita es mayor vigilancia, los libros a pesar de todos los censores deben estar mejor vigilados, revisar las mochilas y no permitir comer adentro, vi a una niña que entró con una paletita de dulce.

Así que señores y señoras, jóvenes y niños, no todo es Cuautitlan pasando Insurgentes y Reforma. También en el norte nos interesa la cultura, que ¡caray!




La entrada principal



Los anaqueles colgantes



Vista aerea de la ballena



domingo, junio 18, 2006

Conferencia

El Instituto de Investigaciones Antropológicas y el Grupo Mexicano de Antropología de la Alimentación le invita cordialmente a participar en la conferencia Hawai, una Isla Galápagos culinaria, que ofrecerá la Dra. Rachel Laudan el jueves 29 de junio a las 10:00 horas en el Salón de usos múltiples del Instituto, que se encuentra entrando a la izquierda de nuestro acceso principal. La entrada es libre.

El Instituto se encuentra en la Ciudad Universitaria de la UNAM, muy cerca de la estación del metro Ciudad Universitaria. Pregunte por la tienda UNAM, es el edificio de enfrente, aunque la entrada no está frente a la tienda, sino sobre la otra avenida. Hay estacionamiento propio y la distancia de la salida del metro equivale a dos cuadras.

Rachel Laudan recibió su doctorado en Historia y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Londres. Ha publicado tres libros y más de cien artículos sobre la historia de la ciencia, fue miembro del Consejo Editorial de la Oxford Companion to the History of Modern Science, y ha sido profesora en las universidades de Carnegie-Mellon, Princeton y Hawai, también en el Institute for Advanced Studies, Princeton, y el Massachussets Institute of Technology.
Durante 1996, Rachel inició otra carera como historiadora de la cocina con su libro The Food of Paradise: Exploring Hawaii’s Cultural Heritage. Ha publicado sobre temas incluyendo los orígenes de la cocina moderna (Scientific American), las raíces comunes del mole y del curry hindú (SaudiAramco World), y la razón por la cual debemos preferir la cocina moderna a sus antecedentes (Gastronomica).

Ha ganado los dos premios sobre historia de la cocina más importantes del mundo
anglo-sajón: el Jane Grigson de la International Association of CulinaryProfessionals y el premio Sophie Coe del Oxford Symposium on Food and Cookery. En 2005 fuenombrada Scholar-in-Residence de la Internacional Association of CulinaryProfessionals. Ahora vive en México donde está terminando de escribir una historia universal de la cocina.

miércoles, junio 14, 2006

Compartiendo el mismo plato


Estas vacaciones de la escuela han servido para visitar y convivir con amigos que tenía tiempo de no ver. Martha es una de esta lista.
Nos reunimos en El Quebracho, (Guadalquivir y Lerma) un restaurante argentino que tiene unos cortes de carne provocadores y suculentos, no muy económicos pero bien valen la pena. Como siempre pedí mi ensalada de berros, esta vez sólo con cebolla y como no tenía mucha hambre en esta convalecencia que sufro por sinusitis, sólo compartimos un bife de chorizo las dos.

Craso error, si a mí me gusta bien cocido, a mi amiga le gusta tres cuartos, entonces como buena amiga que soy, cedí ante su decisión. La carne llegó escurriendo sangre, no muy animada la partí en dos y mi amiga puso muchas objeciones, que si tenía mucha grasa, que si tenía pellejos, y lo que fue peor, que no le gustaba tan cruda. ¿Ah, verdad?, pues ni modo, te aguantas, me aguanto y mientras cerré los ojos para no ver lo rojo que estaba por dentro. Yo creo que los cocineros no la cocinaron tres cuartos, más bien la dejaron término medio. Ahí entre los parroquianos gritones por puros goles fallidos entre Polonia y Alemania me atipujé mi carnita, que cerrando los ojos no la sentía nada mal. A pesar de la dieta de mi amiga y mi dolorosa enfermedad pedimos dos “humitas” que estaban deliciosas. ¿Por qué a mí no me quedan tan sabrosas las empanadas argentinas? -Porque las horneas, las tienes que freír para que te salgan como estas. Bueno será para otra vez.

Saliendo fuimos por el regalo para Jaime, y como no nos acordamos donde estaba la tienda de artesanías de la India, decidimos pasar a preguntar al Tandoor, que está en Leibniz y Copérnico. Ahí estaban los dueños en una reunión y nos mandaron a la tienda de Gutemberg. Al salir de ahí, nos dijimos: Hace tanto tiempo que no venimos a comer comida pakistaní.
Llegamos a la tienda y empezamos a buscar una Lakshmi de bronce para Jaime, sólo encontramos una de sándalo y de repente llegó el dueño del restaurante y de la tienda. Entró muy cordial, le leyó la mano a Martha, dijo que tenía que bajarle al ego y cuidar su salud, y que debería usar amatistas y ámbares. Me tomó la mano sin mi permiso y gritó al verla: -¡Huy, tú estás viva de milagro!, has estado muy enferma. Lo tuyo es genético. Pero tienes suerte. También eres muy inquieta, muy nerviosa. Necesitas perlas.

Nadie, nadie me había leído la mano y en todo lo que dijo de mi amiga y de mí tenía razón. Entonces nos quedamos conversando y tomando chaí, hablando de las elecciones, del señor López, de comida indú, de la próxima visita a India de mi amiga, sugerencias de dónde comprar telas de algodón por allá y de la vida de Niaz Ahmad Siddiqui, un hombre encantador y totalmente asimilado a la cultura mexicana.

Nos fuimos, después de habernos regalado unas semillitas extrañas que para la abundancia (?) y nos quedamos con ganas de volver pero ahora al restaurante.

Yo, por lo pronto ya saben, necesito perlas. Aunque siempre haya pensado que son de ñora de Polanco. Ni modo ahora seré ñora de la Santa.

lunes, junio 12, 2006

¿Qué es lo que falta que la ventura falta?



En el boletín que manda Luis Pescetti viene este fragmento de un texto, me conmovió, porque últimamente yo me siento como este niño Jimmy al que no le salen las cosas.

Aquí pego este comentario. Léanlo, si se sienten tristes con el fracaso.

Sobre el fracaso

En el programa de radio leí un fragmento de El hombre del Techo, una hermosa novela juvenil de Jules Feiffer (Ed. Anaya).

Jimmy es un niño al que le encanta dibujar historietas, pero tiene un problema: no le salen bien las manos de sus personajes. Lester es su tío, quien llevaba años de fracasar intentando escribir comedias musicales. El tío Lester, "fracasado" de la familia, acaba de lograr un éxito en Brodway y conversa con Jimmy mientras revisa los dibujos de éste.
Luis
(Continuamos debajo del texto)


(…)

-No sabes dibujar manos-el tío Lester se encogió de hombros-. Hasta Robótica no fui capaz de escribir una canción de amor. Durante doce años, doce años, fui capaz de escribir cualquier tipo de canción, cualquiera, pero no una buena canción de amor- El tío Lester parecía compungido-. ¿De qué vale un árbol sin hojas?¿De qué vale el cielo sin estrellas? ¿De qué vale un musical de Broadway sin una canción de amor?

-¡Pero has escrito una canción de amor genial!- Exclamó Jimmy, y cantó los primero compases de Estoy sintiendo demasiadas cosas, demasiado de prisa, demasiado pronto.

-Para ti es fácil cantarlo- Dijo el tío Lester-Pero yo luché, fracasé, luché, fracasé. Doce años- Asintió una y otra vez, como si estuviera contándolos- Y de repente, me desperté una mañana, me senté en el piano -Chasqueó los dedos- y en cinco minutos había escrito mi canción de amor.

Jimmy no acababa de entenderlo.

-¿Pero cómo?

-Esa es la respuesta- dijo tío Lester, como si esa fuera la respuesta-. Algunas canciones son canciones de diez minutos- continuó-. Sólo tarda uno diez minutos en escribirlas. Algunas canciones requieren veinte o treinta minutos. Otras canciones resultan ser canciones de dos días, o de dos semanas. Mi canción de amor resultó ser una canción de doce años.

-Ah, ya entiendo -dijo Jimmy, que no entendía nada.

-No se puede escribir una buena canción hasta que está lista. A veces, demasiado a menudo, el modo de que llegue a serlo es escribir un montón de canciones malas, lo que la gente llama “fracasos”. “Fracasos”- repetía, levantando el labio-. ¡Já! Cada “fracaso” es una pieza de la suerte futura. Porque te acerca un poco más al momento en que estas listo. Fracasar, fracasar un poco más, y fracasar de nuevo y duplicar el fracaso, cuadruplicarlo. Fracasar hasta el punto que nadie cree que puedas hacer otra cosa…

-Lester hizo una pausa -Pero eso no es lo que tú crees.

-¿No lo es?-Dijo Jimmy.

-Porque sabes que más allá…,más allá de toda duda- continuó el tío Lester como si hubiera pensado mucho sobre el tema del fracaso, ¿y por qué no?- el fracaso es como el patito feo.

Jimmy siempre había creído que el fracaso era una enfermedad incurable, un túnel lóbrego del que uno no salía nunca, pero ni en un millón de años se le habría ocurrido pensar en que el fracaso era como el patito feo.

-No se llega a ser un precioso cisne por accidente- dijo el tío Lester-. El único modo de ser un hermoso cisne es empezar siendo un patito feo. Y acabas superándolo.
Esta vez Jimmy lo comprendió.

-¿Cómo las orugas, que se convierten en mariposas?

-¡Exactamente!- dijo tío Lester.

-¡Como aprender a andar antes de poder correr!

-¡Muy bien! -le vitoreó el tío Lester.

- Es decir, que, si quiero aprender a dibujar bien las manos, tendré que dibujar mal, terriblemente mal, cien, quizá mil, quizá diez mil manos.

-Yo mismo no podría haberlo expresado mejor- y rodeó a Jimmy con un brazo, acercándolo a él-. En fin, ¿qué…,qué…, qué me dices?

Jimmy no dijo nada. ¿Qué se suponía que tenía que decir? El tío Lester le había enseñado que fracasar era bueno. ¿Bueno? ¡El fracaso era horrible! Todo lo que había aprendido en su vida le decía que tío Lester no sabía de que estaba hablando. Pero evidentemente eso no podía ser. Si el tío Lester no era una autoridad sobre el fracaso, ¿quién lo era?
¿Pero como era posible que algo que te hacía sentir tan mal fuera bueno para uno?
Entonces Jimmy recordó el resto de lo que le había dicho.
El fracaso sólo era bueno si te lo tomabas como si no fuera fracaso, sino algo normal. Si te lo tomaras como si no demostrara lo inútil, lo perdedor que eras.
¿Era normal el fracaso? ¿El Fracaso era normal? Jimmy no podía creérselo ni por un instante. Pero entonces recordó la parte más difícil: el fracaso sólo funcionaba si seguías adelante, y adelante, y adelante; sin importar el numero de veces que fracasaras; no podías darte por vencido. Y ahí estaba el problema. Porque en el fondo de su corazón, Jimmy sabía que quería darse por vencido.
(…)

(fragmento de “El hombre del Techo”, de Jules Feiffer, Ed. Anaya)



Al compartir este texto no pretendo una versión "final feliz" sobre lo que el fracaso puede significar en nuestras vidas. Buena parte de la novela es una interesante reflexión sobre este tema, y este fragmento es un muy buen punto de partida para pensar otros significados posibles de un fracaso.

En una época y una cultura en las que se premia el éxito de una manera tan excluyente, casi sin crítica, esta reflexión es más que necesaria.
"¿Qué es lo que falta que la aventura falta?" se pregunta José Martí en un poema. Así podemos preguntar qué falta cuando falta el fracaso.
Qué falta cuando no encontramos nuestros propios límites. Es decir: cuando no los conocemos o no los admitimos.
Cuáles son las consecuencias en una persona cuando no tolera un fracaso.
Cuáles son las consecuencias de un éxito temprano en una carrera.
¿Cuáles son las relaciones entre el éxito y la aventura humana? ¿Y entre el fracaso y la aventura humana?
¿Todos los éxitos son buenos? ¿Todos los fracasos son malos?
Podemos fracasar como padres, como hijos, en el trabajo, en el amor. ¿En qué fracasamos si no fracasamos nunca?
A veces no nos atrevemos a tocar un tema por miedo a no tener respuestas. No siempre son necesarias, recuerden que donde se acaben las respuestas siempre podrán seguir si hacen buenas preguntas.
Y cuando éstas también se agoten podrán decir: "Hasta aquí llegamos hoy".
Hun havraso
Luis


domingo, junio 11, 2006

A fuego lento en la ciudad

Hace tiempo en los Portales de Veracruz, platicando con la negra Graciana, muy generosa me decía: “¿Le gusta a usted cocinar también? Vénganse para la casa, llenamos la casa de verduras y compramos carne, ahí tiene a su disposición mi cocina y hay para escoger con que desea cocerla, si con leña, si con carbón o gas. También tengo un horno de leña y si quiere puede hacer pan. En el carbón nos guisamos unos camarones y verán que rico saben”. Lo extraordinario de esto era la variedad de fuegos que me ofrecía y sobre todo el resultado que da cocinar en cada uno de ellos.

Cocer a diferentes fuegos no es muy fácil en esta ciudad. Yo pocas veces cocino al carbón y en leña es imposible. Pero mi amiga Rocío en plena colonia Condesa cocina mole de olla a la leña.

Recorre toda la avenida Mazatlán y luego se regresa por Tamaulipas, recogiendo cuanta rama, vara, y hoja seca de palmera encuentra para llegar a su casa y prender su chimenea.

Ahí en la chimenea mi amiga La Ecoloca enciende su fuego con su “leña de ciudad” y pone en su ollita piezas de carne con tuétano para que salga bien espesito el caldo. El resultado es un sabor estupendo, una carne cocinada a fuego lento, mmhh. También me confesó que pone su olla de frijoles toda la noche. ¡Increíble, pero cierto!

martes, junio 06, 2006

6 6 06

En la mañana me lesioné el codo y la rodilla, hice demasiado ejercicio y me duele todo.

Hice xoconostles en dulce y se me quemaron, me dió mucho coraje porque fue tiempo perdido, y justo cuando estaba a punto de apagarlo, algo pasó y me distraje.

Luego, en la tarde me dediqué a limpiar mi cocina y mientras a hacer un chutney de mango y otro de tamarindo. Confundí cúrcuma con el otro polvo amarillo que es el curry. ¡Zaz! que feo, todavía tengo en la boca el sabor astringente de la cúrcuma. Espero que se componga mañana, si no, tendré que hacer otros.

Luego se me hinchó horriblemente la mano, todo por no haber viajado con mi guante y manga, cuando fui a Cruz Blanca, ahora por cualquier cosa que hago se me hincha. Yo creí que ya no necesitaba tantos cuidados.

Todavía no acaba el día, oigo el debate y pienso: ¿Cuál será el que menos daño le haga a la nación? Porque pedir que nos cumplan lo que prometen es inútil, ya sabemos que nunca lo han hecho.

Fue así como trascurrió un día que apuntaba ser apocalíptico, nefasto, negro. ¡Bah ! Puros cuentos. Después de este recuento me doy cuenta que he tenido otros peores. Además por si fuera poco yo vivo en el número 66-6 ¿será que por eso estoy protegida?



domingo, junio 04, 2006

Sólo por gusto


Le decía a mi hija Amanda que debíamos tomarnos el vino que trajo de su viaje. Ella alegaba que era mejor tomarlo para una ocasión especial. Fueron seis botellas que trasladó en sus hombros desde Mendoza a México, una regaló, quedaron cinco y otra nos tomamos el diez de mayo. Comida casera, sin mucho lujo, sólo el vino hacía la fiesta.

En estas tardes lluviosas y nubladas, la nostalgia se apodera de uno. Sobre todo en un domingo sin muchas cosas por hacer, quieres algo que caliente el cuerpo. Miras los vinos y suspiras. ¿Para que esperar mejores momentos? Lo más prudente en estos casos es hornear un buen pan de trigo entero, con hierbas como: albahaca, romero, tomillo, y un poco de aceitunas negras picadas. Abrir una botella de ese delicioso vino tinto y tomarlo así, nomás por el gusto de estar vivas, que no nos pase con las cuatro botellas que quedan lo que le pasó al viejo de este cuento de Gibrán Jalil Gibrán

Aquel viejo, viejo vino
Hubo una vez un hombre rico muy orgulloso de su bodega y del vino que allí había; y también había una vasija con vino añejo guardada para alguna ocasión sólo conocida por él.
El gobernador del estado llegó a visitarlo, y aquél, luego de pensar, se dijo: "Esa vasija no se abrirá por un simple gobernador".
Y un obispo de la diócesis lo visitó, pero él dijo para sí: "No, no destaparé la vasija. Él no apreciará su valor, ni el aroma regodeará su olfato".
El príncipe del reino llegó y almorzó con él. Mas éste pensó: "Mi vino es demasiado majestuoso para un simple príncipe".
Y aún el día en que su propio sobrino se desposara, se dijo: "No, esa vasija no debe ser traída para estos invitados".
Y los años pasaron, y él murió siendo ya viejo, y fue enterrado como cualquier semilla o bellota.
El día después de su entierro tanto la antigua vasija de vino como las otras fueron repartidas entre los habitantes del vecindario. Y ninguno notó su antigüedad.
Para ellos, todo lo que se vierte en una copa es solamente vino.

sábado, junio 03, 2006

Paso sin oler

Fuí a Cruz Blanca a visitar a Mi Orquidea en el Gentío que se rompió cuatro costillas, la encontré menos peor de lo que imaginaba. Creo que después de muchos años no habíamos estado tantos días juntas. Me dolió dejarla y es una pena que no puede tomar el sol, en ese Macondo en donde sale el sol un día sí y cinco no. La humedad y el frío no ayudan nada en estos casos.

Ya estando aquí, me entró la inquietud, mi parte enferma se debatía entre mi parte noble, ¿Voy o no voy a la cena? No, pues yo dí una excusa para no acudir, tenía que visitar a mi madre. No, pero el morbo es encantador, ve, ve. No, ¿a qué vas?, te van a tratar mal y la prudencia no es una de tus cualidades, seguro que ni se lavó las manos, júralo. Además al bicho ya lo probaste cuando fuiste a Santiago de Anaya. ¿A qué vas?, no, que no. Afortunadamente me ganó una flojera enooorme que traía y con sólo pensar que tenía que manejar y oler el caca cigarro, fue más que suficiente para que me quedara muy divertida leyendo unos cuentos misóginos de Patricia Highsmith y luego escribir en este blog.


lunes, mayo 29, 2006

Disticos

Los niños de la calle son cuidados por niños de la calle

¿Es diferente el tornillo del clavo?

El murciélago no es ave y vuela

¿Tendré que negar el Diseño Inteligente?



Una mujer camina hablando sola por la calle

¿Me cuentas después un cuento?

La señorita se arrodilla y lanza un suspiro de alivio

¿Podrá ese multiusos que se anuncia, limpiar el alma?

El hombre maneja un carro y habla por teléfono

¿Hasta donde podrá el resorte seguirse estirando?

La prostituta espera en el frío de la noche

¿Por qué la gallina cruzó el camino?





Un anciano pide limosna en un crucero vial

¿Hay alguien siempre que esté peor que yo?

Una fuga de agua moja la calle y se hace un río.

¿Cuántos sacrificios necesitaba el dios Tlaloc?





La avenida Insurgentes es un estacionamiento

¿Es el infierno candorosamente habitable?

El olor del pan hace sonreír a mi nariz

¿Qué puede ver el ciego?

sábado, mayo 27, 2006

La pesadilla de Darwin también ocurre en nuestras pescaderías


Por fin fui a ver: La pesadilla de Darwin, brutal, quedé con el alma apachurrada. Todavía no la puedo digerir.

Cuando la vean piensen que lo mismo está ocurriendo en México, esos suculentos filetes que inocentemente compran como las Tilapias del Nilo, Trucha Salmonada, son especies invasoras y han sido introducidas al país para acuacultivos, provocan diversos desequilibrios ecológicos.

Precisamente en el post anterior, menciono que consumamos pescado, pero cuiden que sea pescado originario del país, con escama y espinas.

viernes, mayo 26, 2006

Cuando el cuerpo nos cobre la factura



Dice un amigo, que el cuerpo cobra sus cuotas, porque ha entrado en el club de los hipertensos. Fue un trabajo duro y constante, abasteció su panza de los mejores tacos: de carnitas, cabeza, pastor, suadero, barbacoa, guisados, de canasta. Esto lo ha llevado a una situación sin alegría por la vida, y la verdad no es para menos, eso de despertarse un domingo sin la ilusión de desayunarse una buena pancita con sus sopes fritos en manteca y un gran jarrón de atole es de lo más deprimente. Ahora los triglicéridos y el colesterol son sus principales enemigos a enfrentar. Pasa por la opción verde oscuro en su plato, sin pan, sin tortillas, o por la opción de hacerle caso a los mequetrefes que ponderan un licuado revitalizante con pasas, almendradas, zanahoria, betabel, gajos de naranja, perejil, semilla de linaza, y demás patrañas disque naturistas como “hierba del sapo” para bajar los niveles de colesterol en la sangre.

¿Qué hacer cuando ya está uno en esto?
Tomar un curso de cocina para aprender a comer. Lo siento no conozco otra. Yo lo vivo todos los días cuando cocino para Gonzalo, tengo que confesar que también mi manera de guisar se ha vuelto triste y aburrida. No todos los días hago francachelas, saraos, comilonas y excesos. Desde hace tiempo tengo que cocinar al menos tres veces a la semana pescado, arroz integral al vapor, una ensalada austera de preferencia verduras al vapor, con un aderezo que al menos ese sí trato de que sea genial, pollito (no lo soporto), tofu en múltiples versiones inventadas e investigadas por mí y pendejadas así por el estilo. Desde hace tiempo que no guiso lo que me gusta todos los días, sólo cuando las ansias son muy fuertes y la nostalgia por comer me invade. Antes hacía comida vegetariana para todos en la casa, creo que fue durante trece años, pero al menos era más festiva que ahora. El stress fue el causante del cambio en la dieta de Gonzalo. Sí, claro que me como esa ñoña comidita, pero cuando puedo también la acompaño de otras cosas más apetecibles para mí. Muchos años fui el lobo entre los corderitos vegetarianos en mi casa.

No le puedo recomendar a mi amigo nada para evitarlo, el daño ya está hecho y cualquier cosa que diga se la abran dicho ya los médicos especialistas en ello. Sólo insinuar que lo mejor es prevenir, no esperar que las cosas lleguen. Aprender a comer, sobre todo a guisar. Incluir diferentes aceites para cocinar, muchas verduras, tirar a la basura todos los cuadripollos y consomés de cebo, y lo principal evacuar el intestino tres veces al día.

Uno de los motivos insospechadamente ocultos de hacer este blog, era por las glotonerías y el gusto de la comida que he dejado de comer en casa. Era más para privilegiar a la comida que llevo a cabo fuera de casa, pero no siempre el presupuesto y el tiempo da para gozar de ellas cada fin de semana. Era por mantener una memoria festiva de placeres totalmente efímeros y por un homenaje a la vida, que aquí me tiene todavía.

Como este post ya me está cayendo gordo por aleccionador, sólo tengo que decir que hay que darse gustos con la comida, pero no abusar. Como dijera el que dijo en estas fechas, “ser de centro izquierda”; no irse al extremo de la derecha, que en este caso sería un vegetarianismo recalcitrante, o militar en la izquierda relajienta de la proteína animal grasienta en todas sus presentaciones.

martes, mayo 16, 2006

Cruz Blanca en la memoria


Buena la descripción de Lupita en su blog sobre Cruz Blanca, un lugar que por mucho tiempo me ha parecido mágico, sólo que como todos los lugares en este mundo tan poblado, ha perdido un poco ese encanto. Sin embargo allá siguen viviendo mis dos hermanos. Uno más querido que el otro, que ni qué. ¿A poco ustedes no tienen su hermano preferido? Algunos dan ganas de estrangularlos, y a otros ni para que tomarse la molestia en hacerles caso.

Hablar de Cruz Blanca es hablar de mi abuelo, Ingeniero Forestal que por él mi padre conoció este lugar , y él a su vez nos llevó a nosotros, sus hijos. Cruz Blanca fue un lugar que me ha formado, algunos fines de semana de mi niñez y muchas vacaciones las pasé allí, mis hijas también. Cruz Blanca ha dejado huella en mí, y si no fuera por el remula frío que hay por allá iría más seguido, sobre todo porque de ahí son las tortillas más sabrosas que he comido en mi vida, hechas por doña Hemelinda y con el maíz amarillo de mi cuñado Juan. Ahí he comido las mejores manzanas y me ha hecho ser tan exigente que no me apetecen ni las manzanas chilenas, ni las gringas, prefiero esperar los escasos meses de julio, agosto y septiempre para consumir las del país. Sólo ahi he probado algo tan rico como el calostro fresco de vaca (evítense el asco, si no saben lo que es bueno), chicharrones recién hechos los domingos entre la revatinga de las tías de mi cuñado y el platillo por excelencia de este lugar: el chilposo o chileatole, platillo típico de ésta zona y el estado de Puebla. El sabor lo hace la verdura fresca, cosechada aquí: papas, habas, ejotes, elotes, epazóte, un poco de masa de maiz y chile, mmhh, ya se me antojó y tódavía faltan muchos meses para la temporada.

Sólo que Lupita nos dejó con expectativas sobre como conocer mejor ese lugar. Hacen falta las fotos. Ojalá y pronto las suba.

Preparen, apunten...

Para que no me digan que no les aviso, que no los invito, que no anticipo en su apretada agenda los festivales:
Del 26 de mayo al 4 de junio del 2006, en Tequisquiapan, Querétaro, se llevará a cabo la Feria del Queso y el vino.
Aprovechen a comprar y conocer la variedad de vinos del país y del mundo. Además de quesos y panes.
Luego se consiguen un conductor designado, porque me ha tocado ver cada espectáculo...


domingo, mayo 14, 2006

Mi ciudad



Ayer acabó la Muestra Internacional de Cine en el Cinematógrafo del Chopo, pasaron En el hoyo de Juan Carlos Rulfo, un maravilloso documental, con gracia, sencillez, que muestra los sueños y la dignidad de sus personajes. El documental trata sobre los trabajadores que participan en las obras del segundo piso del Periférico. Son personajes tan complejos, como sencillos, con una carga de sabiduría y resignación por la vida. Como las historias que cuenta una mujer llamada Natividad, a la que se le aparecen las almas de sus compañeros que han sido las "víctimas sacrificadas" para que el puente no se caiga. Todos estos personajes aparentemente invisibles, anónimos, son los que construyen esta ciudad, como los que hicieron las pirámides o las murallas. Como dice uno de los personajes, el más alegre y cábula: "Es un infierno, le chingas y le chingas y ¿quién se lleva los trofeos?"

Hoy fui con Xuliana y Gonzalo a caminar en estas obras que se inauguraron, 4 y medio kilómetros de Las Flores a San Jerónimo.El dolor de cabeza de los vecinos y los mártires del Periférico que teníamos que pasar por ahí, hace dos años esa zona era mi coco. La banderotota la teníamos de fondo. El sol reblandecía el chapapote que estaba tan fresco que los zapatos se te pegaban al piso, muchísima gente, hasta nos sacamos fotos para algún día decir que subimos cuando fueron terminadas. Pensé mucho en la película, en los trabajadores, en el concreto que no habla, pero que atestigua el trabajo de todos los obreros que intervinieron en construir esta mi ciudad.

viernes, mayo 12, 2006

Son más las cosas que me gustan, pero falta espacio


Retozando y rebuscando en mi compu encontré esto que escribí hace un año, es bueno encontrarse estos testimonios y reconocer que hay muchas cosas que me gustan, de hecho son más las cosas que me gustan que las que no me gustan. Aunque mi mamá diga lo contrario.

Sólo espero que no me suceda lo que siempre me sucede, que este blog comience a hacer cosas raras y se coma los espacios. Todo comienza así, copio el documento, lo pego, lo publico y al día siguiente veo que ya salieron unos gamborimbos en lenguaje cibernéticomacuarro que sepa diablos que son, los borro y ¡zaz! ya se comieron los espacios. Así como el del día 2 de abril. Lo peor es que ya no puedo editarlo para corregirlo. ¿Qué no puede ser más fácil esto de tener un blog?

Me gustan los días cuando el sol tuesta la piel
me gusta desprender el musgo en las bardas de piedra
me gusta ser la primera en leer el periódico,
me gusta el olor que sale de las obras en construcción y me gusta el olor del barro mojado
me gusta aplastar las bolitas de aire en el plástico para envolver
me gusta que la gente salude aunque no te conozca
me gustan los zapatos cómodos
me gusta ser generosa con la gente que quiero
me gusta que exista un verde lógico en mi mesa
me gusta ser barroca
me gusta mirar fenómenos de luz
me gusta el olor de la pólvora
me gusta el chocolate negro y amargo igual como la cerveza
me gusta leer lento al escritor que me entiende
me gusta la comida árabe tanto como la oaxaqueña
me gusta lavar mis pies antes de dormir
me gusta mirar los amaneceres que incendian el cielo
me gusta que los niños tomen las fuentes como albercas
me gusta ver el violeta de las jacarandas en flor
me gusta llegar desde Churubusco hasta Izazága por el Eje Central con todos los semáforos en verde
me gusta mirar las plantas que crecen en la orilla de la banqueta y arriba de las casas abandonadas
me gusta comer pato dorado y sopa de lentejas en invierno
me gustan las frutas pequeñas y que no requieren complicaciones para pelar
me gusta reservarme asistir a los santuarios incluyendo el de las monarcas
me gusta comer elotes asados en el rescoldo en Cruz Blanca
me gusta la voz de Caetano Veloso, los cantos gregorianos y Jannis Joplin
me gusta la enjundia con que reverdece mi higuera
me gustan las gardenias y las orquídeas
me gusta encajar el sacacorcho en la botella y oir el ruido que produce
me gusta descuartizar gusanos que se comen impunemente mis suculentas
me gusta como hacen berrinche los niños cuando no quieren ir a la escuela
me gusta ver los vellos en los brazos y en el pecho de los hombres
me gusta la aspereza de las sábanas limpias y la desnudez de mi piel en ellas
me gusta recoger piedras que aprecio por su extrañeza cuando viajo
me gusta hacer el amor en lugares públicos
me gusta el ruido y la sensación que produce pisar hojas secas
me gusta preparar cenas de lujo para mis amigos
me gusta el bolillo sopeado con jugo de naranja o con vino.

miércoles, mayo 10, 2006

¿Puede haber algo más maternal que una vaca?


Benditas sean las vacas

Benditas sean las vacas
bendito sea su ocio.

Meditan en un mar verde
mirando pasar las horas vacías.


La luna las mira sorprendida
en conjunto rumiar melancolía.


Pase el tren con un silbido indiferente
y ellas con sus ojos húmedos, pestañean complacidas.


Rumen, retículo, omaso, abomaso
maravillosas equilibristas de cuatro estómagos
sabia alquimia interior
hermanas de Shiva y Krishna.


Su maternidad nos desborda
hundidos en un bostezo de leche
sobre nubes blancas y negras.

martes, mayo 09, 2006

ORQUÍDEA EN EL GENTÍO

Bonito el color del pelo de esta señorita, bonito el olor
a abeja de su zumbido, bonita la calle,
bonitos los pies de lujo bajo los dos
zapatos áureos, bonito el maquillaje
de las pestañas a las uñas, lo fluvial
de sus arterias espléndidas, bonita la physis
y la metaphysis de la ondulación, bonito el metro
setenta de la armazón, bonito el pacto
entre hueso y piel, bonito el volumen
de la madre que la urdió flexible y la
durmió esos nueve meses, bonito el ocio
animal que anda en ella.

GONZALO ROJAS

Hay más refranes que panes


Los mejores consejos que recibe el mexicano vienen de los refranes, encierran una pequeña gran verdad de nuestra cultura.

“¿A quién le dan pan que llore?”

“Ganarás el pan con el sudor de tu frente”

“Por qué con tamal me pagas teniendo biscochería”

“El pan y el cariño no han de ser recalentados”

“Con pan y vino se anda el camino”

“Es el pan de cada día”

“Las penas con pan son menos”

“Como pan caliente”

“No está el horno para bollos”

“En el modo de partir el pan, se conoce al que es tragón”

“Menea la cola el can no es por ti, sino por el pan”

“El pan comido, la compañía desecha”

“El vino que salte, el queso que llore y el pan que cante”

“Con familia hambrienta, tener tahona es mala cuenta”

“Aprendiz de panadero, hace los panes tuertos”

“A quien cuece y amasa, no le quites la hogaza”

“La esperanza no es pan, pero alimenta”

“A falta de faisán, buenos son rábanos y pan”

“Al pan pan y al vino vino”

“A pan de quince días, hambre de tres semanas”

“A pan duro, diente agudo”

“El muerto al hoyo y el vivo al bollo”

“No sólo de pan vive el hombre”

“El que hambre tiene en pan piensa”

“Los domingos, poco pan y mucho vino”

“A buen hambre no hay mal pan”

“Contigo pan y cebolla”

“Sin pan, todos los manjares saben mal”

“El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor”

“Pan que sobre, carne que baste y vino que falte”

“Con su pan se lo coma”

domingo, mayo 07, 2006

La hija del soma


Ya lo decidí, si hay quien entrega un ensayo sobre Bob esponja, o de cualquier personaje execrable, yo por qué no voy a hablar de un tema que conozco y disfruto. ¿Ya se imaginan cuál?, no he dejado de hablar de él, y seguirle así hasta el agotamiento.

Ni modo, formo parte de la cultura de la nostalgia.

viernes, mayo 05, 2006

Sopa de Piedra


Dicen algunos gringos que viven en zonas en donde comúnmente hay muchas casas en construcción, que el día 1 de mayo les llamó la atención el silencio de ese día. El martilleo constante cesó, los gritos de algarabía y silbidos no se escucharon. Los albañiles que en su mayoría son indocumentados salieron a marchar ese día. Las obras pararon.

El día 3 fue el día del albañil, el día de la Santa Cruz. Ese día levantan una cruz en los pueblos y en los lugares en construcción y la llevan a bendecir, adornándola con flores. Como todo festejo que no acaba en jolgorio es un festejo fallido, tiene que haber después una buena comida y pulque. Comúnmente se preparaba una sopa de piedra una bella imagen sobre la participación y la coordinación para lograr un objetivo.

Afortunadamente todavía se prepara esa sopa de piedra: un bote rectangular, que se llena de litros de pulque y diversas carnes de puerco, res, y pollo; muchas verduras y hierbas de olor y especias. Se prepara un fuego manso improvisado desde la víspera en la construcción, y se sella el bote con masa de nixtamal, como si fuera una olla expréss.

A los albañiles se les atribuye comer con mucho picante, no en balde dicen las cartas de los desayunos: Huevos al albañil. No todos los albañiles comen con tanto picante, ni todos los albañiles preparan esta olla cada 3 de mayo. En mi casa una vez les hice su comida de la Santa Cruz y ellos quedaron verdaderamente enchilados con lo que les di. Desde entonces dice Gonzalo que yo enchilo hasta a los albañiles. (Enjundias nada más)

Bueno, ¿y a qué viene todo esto?

A que mucha gente cree que el pulque nomás sirve para beber. Tengo una amiga, conocida Chef mexicana, que ha ganado concursos en el extranjero presentando esta olla. Ella le llama Santo Bailando. La gente al probarla ha sentido una verdadera explosión de sabor en su boca, y obviamente no logran conocer el ingrediente secreto que le imprime todo su sabor. Así que la próxima vez que tengan oportunidad de conseguir un buen pulque natural, si no son muy afectos a tomarlo mejor háganse una sopita. Les aseguro que no les desagradará. Pero sobre todo rodéense de gente con quién disfrutarlo. No organicen una comida con gente que no les gusta, ni les cae bien. Entonces, ¿para qué invitan gente a su casa?

Luego les digo por qué de este último comentario. Esta historia continuará...

miércoles, mayo 03, 2006

El año del perro se está poniendo bien perro



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LOS MACHETEROS DE ATENCO

LA LEY SENSENBRENNER

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¡atragantémonos!

lunes, mayo 01, 2006

Snif, snif...se acabó mi pasión.

Se acabó el mes de abril, se acabaron los escamoles. Al menos en Actopan, ya no encontré en el mercado. Sólo en un puesto y congelados, ( bah, así tengo varios en mi conge, y me salieron más baratos) Barbacoa sí mucha, pero de eso no era la búsqueda. Tal vez si hubiera dirigido mis pasos a Otumba hoy primero de mayo: "Fiesta del Burro" Hacen una carrera de burros por todo el pueblo, es bien chistoso verlos correr con flores en la cabeza. También ponen una feria, con puestos de comida y venta obviamente de mixotes de escamoles y nopales. Mmmh, pues ya no fui.

Ya llegaron las lluvias y las hormiguitas comienzan a crecer y los huevitos se acaban. Fue muy corto, apenas hace un mes fue la feria de Santiago de Anaya, esa vez si me di atracón. Hasta el próximo año. Ni modo, otra primavera aguada y fría.